Vendiendo las medallas del Abuelo

| martes, mayo 16, 2006












Vender las joyas de la abuela siempre fue el último manotón del ahogado para tirar un tiempito más en el naufragio económico. Pero después de vendidas, sólo quedaba la vergüenza de haber regalado algo que no tiene valor: el recuerdo y los afectos.
Cierto ex-volante argentino vende en Inglaterra (tierra de piratas, si la hay) una medalla.
Una medalla que no se la dieron por ganar un Torneo Clausura, ni la Supercopa, ni la Recopa, ni la Sudamericana. Ni siquiera la Intercontinental.
Una medalla que simboliza lo más grande que le puede pasar a un jugador de fútbol: ser campeón del mundo.
Mientras algunos jugadores "no tienen ganas de vivir" por no poder siquiera jugar un mundial, otros rematan en una subasta (que por paqueta no oculta lo patética) la Medalla del Campeón del Mundo.
Una medalla que deberían lucir con orgullo sobre el pecho, un orgullo que debería pasar de hijos a padres y de hijos a nietos: "El abuelo fue campeón del mundo". Una medalla que, además, está teñida de sangre celeste y blanca, tiene los colores de la bandera (eso que representa algo más grande que el fútbol) y un poquito de nuestro corazón late con ella.
Pero bueno, no debemos sorprendernos demasiado: hace una década y media que ya subastamos a precio de ganga cuanto pudimos regalar.
Y mientras sale a la venta la medalla de uno de los campeones de la Selección Argentina tal vez más gloriosa de la historia (dejar afuera a los Piratas, con un gol con la mano y con el mejor gol de la historia... y encima ganar el mundial, es demasiado para igualar), también sale a la venta porciones desmesuradas de suelo argentino...
No deberíamos sorprendernos tanto, entonces, por esta subasta. Sin embargo, algunos pocos, nos preguntamos cómo puede ser posible que alguien cambie por billetes algo que ningún billete va a poder comprar: el recuerdo, el orgullo. El heroísmo.

Gracias a Facu por el contenido del post.

N. de R.: sería fantástico que estuvieramos equivocados y que en realidad todo esto sea una movida benéfica y el producido de la venta sea donado a una fundación... pero la ausencia de difusión mediática en este sentido me lleva a creer que la mano viene por otro lado.