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Caso Fabbiani: lo que no debe hacer un jugador

| miércoles, enero 21, 2009


Hace ya varias semanas, debido al extremadamente pasivo mercado de pases del fútbol argentino, una de las pocas noticias que se repite día tras día, noche tras noche (trasnoche que justamente el protagonista tiene encima y en cantidad) es la posible llegada o no de Cristian "el Ogro" Fabbiani al Club Atlético River Plate. Los medios, al parecer, no tienen otra mejor noticia, y nos llenan los oídos sobre las tratativas que se llevan a cabo, el enojo de tal o cual dirigente, una parte que no quiere a Fabbiani con la camiseta leprosa, la otra parte que quiere a Fabbiani pero que no tiene plata, el propio Fabbiani que presiona con apariciones cuasi ridículas en los medios, en fin, el escándalo del verano.

¿Tan bajo cayó el fútbol argentino, que un jugador mediocre como Cristian Fabbiani pasa a ser la noticia de un club como River Plate? Es cierto, la actualidad del conjunto millonario últimamente no es la mejor como para buscar refuerzos con ganas de vestir la camiseta y bancarse la presión que significa participar en un equipo que acaba de salir último por primera vez en su historia. Sin embargo, pedir desesperadamente a Cristian Fabbiani como la máxima salvación ya roza la ridiculez.

Hagamos un análisis objetivo del ex jugador de Lanús:

Ventajas:

* Personalidad: naturalmente el aún jugador del Cluj rumano tiene una personalidad ganadora. Es uno de esos tipos que se agranda en las difíciles y que "no le tiene miedo a nada". Suele jugar mejor bajo presión, y sobre todo, cuando las hinchadas rivales se mofan de él (atención: esto tiene efectos secundarios que veremos luego).

* Buen pie: sin dudas es uno de los pocos centrodelanteros del fúbol argentino que, se puede asegurar, tiene talento y precisión para manejar la pelota. Es un jugador lujoso, raro en su puesto, que en espacios reducidos puede sacar más de un conejo de la galera.

* Potencia: Fabbiani es de los nueves de antes, esos que se arreglaban con los pelotazos larguísimos de su arquero, y la bajan como sea. Una de sus grandes cualidades, justamente, es pivotear y retener el balón para permitir la llegada de sus compañeros por los costados.

Desventajas:

* Personalidad: como bien dijimos antes, tener una personalidad fuerte tiene algunos puntos positivos, pero por otro lado, el Ogro tiene un defecto que se puede catalogar como "cabezadetermismo". Es decir, no contento con ser un auténtico fiestero (asumido), come-panchos en exceso (?), gatero, y tantos otros adjetivos más que encajan perfectamente en su persona, el buen muchacho muchas veces peca de inocente y se agranda de más o no entiende el lugar que ocupa. Ya lo pudimos observar en su última etapa en el Granate, en donde un coherente Ramón Cabrero casi que lo colgó en la última etapa por sus recurrentes expulsiones (estúpidas, por cierto) y su verborragia contraproducente para el grupo y para él mismo. A su vez, jugadores con esta personalidad muchas veces pueden "arrastrar" a otros players más jóvenes a los vicios que tiene este grandote simpaticón, y provocar problemas en el plantel graves, difíciles de solucionar para el DT. En fin, desapercibido no va a pasar.

* Estado físico: algunos dicen que no es una desventaja, justificando su gran potencia justamente con su excesivo peso. Yo, personalmente, soy de aquellos que piensan que un jugador tiene que estar en su peso normal para desarrollar una tarea tan profesional como ser futbolista. Es cierto que en casos excepcionales los jugadores aseguran estar mejor futbolísticamente cuando están ligeramente excedidos de peso (Turco Asad en Vélez) pero ésta no es una regla válidad absolutamente para todos, sino una excepción. Sin dudas que con hacer una buena base física y ponerse a punto en cuanto al peso, Fabbiani podría ser el doble de rápido y sacar aún más ventaja.

* Falta de códigos: ciertamente un punto controvertido, pero que se basa en el simple hecho de darle la espalda a un club que lo acobijó en un momento jodido. Cuando Fabbiani venía de Rumania, con la cabeza gacha, y con muchos antecedentes de mala conducta en Lanús, el conjunto leproso no tuvo ningún problema en darle un lugar y volver a ponerlo en cartel. El jugador retribuyó esto encaprichándose en irse a River, y hasta amenazando al club leproso bajo la frase "si me quedo en Newells voy a jugar al 30%". En mi humilde opinión, este tipo de frases convierten perfectamente en legítimas cualquier tipo de agresiones contra su persona por parte de hinchas de Newells enfurecidos (?) porque no hace más que demostrar que es un flaco en el cual es imposible depositar un 1% de confianza. Simplemente, un mala leche. Para colmo, ahora que se habla de un posible interés del club de Liniers en contratarlo, el ex Lanús no tuvo mejor idea que salir a prender el ventilador y decir que "Vélez es un club grande", que le "encantaría jugar ahí" y que está esperando que se defina su situación. O sea, tiró tiros para todos lados.


Por todo esto y mucho más, si Fabbiani queda colgado 6 meses, no me molesta para nada (?).

¿Qué pasa con...los grandes?

| jueves, octubre 23, 2008


Las últimas semanas (o incluso meses) para el fútbol argentino han sido bastante peculiares: los dos clubes más poderosos de la Argentina han demostrado un nivel muy bajo y, por consiguiente, casi se podría decir que están fuera de toda competición. Boca, por su parte, está muy lejos del puntero San Lorenzo, y 2 goles abajo en la Copa Sudamericana (tras la derrota en el día de ayer como visitante ante el Inter de Porto Alegre). La situación de River es aún peor, ya que el equipo de Simeone está en el fondo de la tabla y no amaga a recuperarse, ya que en el día de ayer también cayó por la Copa Sudamericana, de local, y ante un débil Chivas, por 2-1, rescatando un agónico gol en el último instante del partido. Simeone está en la cuerda floja, y los jugadores son duramente cuestionados.
Dentro de la desgracia que puede significar para un club de la importancia de Boca no pelear en los puestos más altos del campeonato, se puede decir que "siempre se puede estar peor" (basta con mirar a su acérrimo rival). Sin embargo, el presente del equipo de Carlos Ischia no es para nada bueno. Con resultados regulares en el torneo local (5 PG, 2 PE, 3 PP) está cuarto en la tabla de posiciones, y a 8 puntos del líder. Con jugadores que han tenido mermas importantes en sus rendimientos (Cáceres, Paletta, Riquelme) y bajas fundamentales (Palermo y Palacio en la mayoría de los encuentros) el equipo del Pelado no ha logrado un funcionamiento aceitado que le permita aspirar a grandes cosas. Los xeneixes empezaron en forma excelente el torneo, ganando sus primeros 4 partidos, pero luego una serie de empates, que se transformaron más tarde en derrotas, complicaron el panorama. Escándalos, cabaret (?), puteríos, jugadores que no se hablan, arqueros colgados, Boca tiene de todo. Para colmo, lo que iba a ser un interés menor, como la Copa Sudamericana, hoy en día se convirtió en algo vital. Pese a eso, Ischia se la sigue jugando con los más jóvenes en la competición internacional, y éstos le venían respondiendo hasta el día de ayer, en donde cayeron pero frente a un rival para nada accesible. La vuelta es en la Bombonera, y veremos si el equipo es reforzado con algún referente de los más grandes. Futuro oscuro para el club de la Ribera si no logra revertir el resultado obtenido en Brasil.
La situación de River, por su parte, es más crítica y preocupante. Con un equipo que no demostró ni 20 minutos seguidos de buen juego (creo que hasta estoy siendo generoso con los números) el conjunto de Diego Pablo Simeone ha logrado llevar a cabo una de las peores campañas de la historia de River. Es increíble que uno baje la vista y vea al club de Núñez cercano a equipos humildes como Gimnasia de Jujuy, Argentinos Juniors o Huracán, teniendo en cuenta que estamos hablando del último campeón. Sin embargo, la gota que rebalsó el vaso para los hinchas, que primero se la agarraron con Ahumada, luego con Simeone y ahora con todo el plantel (?) fue la apática derrota en el Superclásico, en un partido en el que tenían un hombre más, y en donde con un poquito de actitud se podía lograr un buen resultado que alivianara el peso de esta magra campaña. Para colmo, en el día de ayer River puso medio pie afuera de la única competición que le queda por pelear, la Copa Sudamericana, al perder de local por 2-1 ante los mexicanos, que haciendo un juego ordenadito, supieron llevarse un triunfo y 2 goles de visitante importantísimos. Ahora River deberá convertir x2 allá para soñar con la hazaña. La frutilla del postre es la actitud de los hinchas, que en un pedido más hecho en forma de repudio que con la real intención (quiero creer), piden a gritos en cada oportunidad que tienen, la vuelta del último gran ídolo del club, Ariel Arnaldo Ortega, que debiera irse, no por decisión de Simeone como muchos piensan, sino por su propia decisión. Se sabía: si Simeone lo dejaba ir, iba a pagar el costo de ponerse a la gente en contra. Esa gente que con ver a Ortega entrando 10 minutos y haciendo un gol "le perdonaba todo". Sin embargo, esa gente no estaba en el día a día con el jugador ni tenía que controlar a un tipo totalmente enfermo (no se le achaca, pero hay que decirlo). Simeone tomó una decisión para fortalecer su liderazgo para con el plantel, y al parecer le salió mal la apuesta. Últimamente los jugadores de River han tenido actuaciones bastante discretas en lo que a actitud se refiere. Esperemos que no signifique que lo quieren "mandar a dormir" al Cholo...

Who is Sa- Sa Salcedo?

| martes, agosto 05, 2008


Hace unos meses, cuando no era Ríver el único interesado, Eduardo López – presidente de Newells Old Boys - hubo cotizado su pase en u$s 10 millones. Cuando se cruzaron en el asunto Fernando Hidalgo y Miguel Pires la posibilidad cobró más sustancia y el paraguayo Salcedo, a través de su representante Pedro Aldave, habló de quedarse en Argentina.

Así estos intermediarios se quedaron con el 80% (derechos económicos) del pase por u$s 6 millones (la mitad en efectivo y la otra mitad a pagar en 36 cuotas) para prestarlo a Ríver, con opción de compra, por el plazo de 18 meses.


Lejos quedaron los tiempos de un chileno Salas, Crespo, Cavenaghi o un viejo Ramón Díaz repatriado. Hoy, el pase más sonado (y caro) del fútbol argentino es Santiago Sa -Sa Salcedo que llega a Ríver para reemplazar la pálida y breve estancia de Sebastián Abreu (paradójicamente tentado por Rácing a dos meses de irse a Israel) que sumó 9 goles, decenas de notas periodísticas y centenas de fotografías en 24 partidos.

No es un hallazgo de Simeone. Sa-Sa ya fue sondeado, desde su estadía mexicana por varios clubes argentinos (entre ellos Rácing y el San Lorenzo de Ramón Díaz) a razón de su proporción puesto – precio.

Menos mediático, el paraguayo Salcedo llega desde Newells Old Boys (17 goles en 56 partidos) donde recaló - visita a los Jaguares mexicanos (2007) de por medio – en 2006 importado de su primigenio Cerro Porteño (goleador de la Copa Libertadores 2005 con 9 goles en 8 partidos) que lo viera debutar en primera división a los 17 años en 1998. Visitante de los mercados turcos (Ankaraguku, 2004) y japoneses (Tokyo FC, 5 goles en 19 partidos) hoy, a sus 26 años le llega el tiempo de la prueba más importante, sólo para tratar de que una nueva ruta europea tenga menos compromisos exóticos.


Calígula


Burro de carga

| domingo, agosto 03, 2008


Como es de público conocimiento, en las últimas horas, a raíz de un nuevo incidente en el que estuvo involucrado Ariel Arnaldo Ortega, el Club Atlético River Plate, en conformidad con lo decidido por el director técnico del primer equipo, Diego Simeone, estaría por separar al jujeño del plantel hasta nuevo aviso. La postura desde la CD pasa básicamente por intentar una recuperación del "Burrito" de esa adicción que tan mal lo tiene desde hace rato (y que le impidió en su momento triunfar en Europa) pero sin perjudicar al plantel y al grupo humano que comanda el "Cholo". La premisa es simple: "recuperate pero no molestes".
Ahora, cada vez que uno escucha en las radios o lee en los diarios u observa en la TV a Ortega protagonizando un nuevo incidente, surge la interrogante más obvia: ¿qué hacer con el Burrito? Las opciones son varias:
* Intentar su recuperación, sin dejar de actuar en la Primera del conjunto riverplantese: esta posibilidad tiene claramente su pro y su contra. La ventaja más grande es que le brinda a Ortega un "cable a tierra", un momento de disfrute, en el cual se encuentre con su gente, esa que lo ovaciona partido a partido, y lo ayude a superar su adicción. La desventaja es más clara aún: el riesgo de que siga protagonizando escándalos, faltando a entrenamientos y destruyendo el orden en el seno del plantel.
* Excluirlo del plantel e intentar recuperarlo lejos del ámbito futbolístico: por un lado, la idea sería que no ocasione disturbios dentro del plantel, y que esté tranquilo, alejado de los flashes y de la presión del domingo a domingo. Claramente es la posibilidad que menos desea el "Burrito", quien, como todos sabemos, "es feliz jugando al fútbol".
* Excluirlo del plantel y cederlo o venderlo al exterior: esta sería la opción más drástica y menos creíble. Si bien es sabido que hay una oferta millonaria de petro dólares (?) dando vueltas, en la cual saldrían beneficiados River y también el jujeño (al cual la institución de la banda le adeuda mucha plata) también es sabido que al día de hoy, 3 de agosto de 2008, Ariel Arnaldo Ortega es el as de espadas de José María Aguilar. Desligarse del Burrito en un momento así, y bajo su situación particular, sería correr con un costo político que, sin dudas, no está decidido a pagar. La debilidad del Presidente de River siempre fue este talentoso jugador, y, pese a los constantes dolores de cabeza que le trae, sabe que la hinchada riverplatense lo tiene allí arriba, y es el último gran ídolo que tiene la Institución. Por el otro lado, hacerse cargo y tomar esta posibilidad le daría un soplo grande de aire fresco a un tipo como Simeone, alguien que siempre pregonó la famosa frase "el esfuerzo no se negocia", y que claramente quiere al Burrito lejos del plantel. Sus equipos siempre se caracterizaron por el orden y el entrenamiento, y tener a Ortega dentro de él sería sumar problemas.
Se vienen tiempos difíciles en River, tiempos de tomar decisiones y de no seguir pateando la pelota para adelante, como sucedió hace muy poquito, luego de que el volante calificara de "botón" al ex técnico de Estudiantes, y de que se orquestara una reunión de "reconciliación" que nunca tuvo efectos reales. La relación Simeone - Ortega está quebrada: habrá que ver si Aguilar continúa haciendo malabarismos en la cornisa de este gran edificio que es River, o si finalmente cede ante la presión, y hace lo mejor para la Institución.

Ausente...

| viernes, agosto 01, 2008



Ni con la banca del DT, ni con la mejora de sueldo, hasta insultando a su entrenador y después disimular, después de haber sido campeón, luego de hacer una trabajadísima e importante pretemporada, tiempo después de haberse comprometido completamente con el club según sus palabras: Ortega volvió a fallar.

De público conocimiento es, que hoy, se volvió a producir lo mismo que siempre, El Burrito no fue a entrenar ¿Por qué? se preguntará. A altas horas de la noche, indebidas para un jugador, chocó con su auto en una estación de servicio cuando su estado, obviamente no era el mejor. Esto con el 10 riverplatense está pasando muy seguido, y preocupa... porque ya conocida es su fama de golpeador, y de excedido con bebidas de gradual medida alcohólica. Alguno dirá "Una mancha más al tigre" y lamentablemente para el fútbol y para él está en crisis. No, nada que ver con lo futbolístico. Son temas que van de la puerta para adentro, pero es que los hechos son tan agraviantes y lamentables del jugador millonario que terminan trascendiendo y darnos tristeza por éste gran jugador, que fue sin dudas a sus 34 años bandera de River junto con el joven Diego Buonanotte.
Triste para todos y preocupados por demás nos preguntamos una y otra vez: ¿Se viene el retiro de Ortega?, ojalá que no por el bien del fútbol y jugar le hace bien y nos hace bien verlo jugar, pero hizo de nuevo mal las cosas fuera de la cancha, y van...

¿Passarella reloaded?

| viernes, mayo 09, 2008


Al finalizar el partido en la noche de ayer, en virtud del cual River quedó eliminado de la Copa Santander Libertadores a manos del San Lorenzo de Ramón, en un partido increíble (quedará en la historia, sin dudas) con 2 jugadores más y la clasificación en el bolsillo, me quedé estupefacto ante una reacción de uno de los protagonistas del partido.

Habían pasado varios minutos desde la finalización del partido cuando por la puerta que da al sector de conferencia de prensa asomó la figura de Diego Simeone. Como un fantasma, entró, se sentó en la silla, y luego de que se escuchasen varias preguntas en el aire, él se limitó a decir que "asumía toda la responsabilidad por la derrota y estos 3 partidos en general" y que "correspondía salir a hablar porque no lo hice luego de la derrota con Boca". Sin mucho más, y con una cara de apesadumbrado que pocos podremos olvidar, el ex Racing se levantó, se dirigió a la puerta, y no se lo volvió a ver.

Sin ser ni fundamentalistas del éxito ni exitistas en sí: ¿a quién nos hace acordar? ¿Cuál fue el último DT de River que, sin aceptar preguntas de la prensa, salió a decir unas palabras que luego condenaron su futuro riverplatense al mando del equipo? Sí, acertó señor lector: Daniel Alberto Passarella. En aquella conferencia de prensa épica, donde el alguna vez caudillo hipotecó su continuidad en el club ¿de sus amores? se reflejó lo que pasó ayer con Simeone. ¿Por qué digo esto? Por mucho tiempo este partido va a ser recordado como una de las gallineadas más grandes del Siglo XXI. Dos hombres más, dos goles arriba, los jugadores del equipo rival a punto de irse expulsados en fila; sin embargo, nada de esto valió, porque enfrente estaba Ramón Díaz. El conjunto de River gallineó (nunca mejor utilizado este verbo made in Argentina) y perdió la clasificación. Es algo que a los hinchas de River les va a quedar como una marca en el corazón, y que los demás hinchas del fútbol argentino le van a recordar por mucho tiempo. Para colmo, la comparación con Boca es casi inevitable: ver como de un lado un equipo como el xeneixe se saca de encima sin problemas, y en un tiempo, a un rival de temer como el Cruzeiro, en Brasil (hasta Palacio metió un gol!) y del otro lado a un River que tenía todo servido, pero no lo logró.

Sin exagerar, me parece que es el fin de Aguilar...

Apostillas del superclásico.

| martes, mayo 06, 2008

Y las críticas le llovieron al Cholo. Regueros de tinta para hablar de cambios y planteos. Tan poco dejó el superclásico y tan grande es el espacio que los medios le brindan. Entre otras cosas, un diario es el conglomerado de noticias del día anterior pero también un espacio que debe ser llenado y no puede achicarse si hay menos noticias. Y pareciera que en directas proporciones decrece el nivel futbolístico de nuestro medio en simultáneo al crecimiento de las coberturas periodísticas que, de esta manera, terminan ensayando sobre dimes, detalles y diretes. Porque Boca y River, en medio de los días que definen el semestre, los sabrosos premios por copas y la estabilidad de los entrenadores tuvieron que encontrarse cara a cara.

Y, como era de suponer, salieron a no regalar nada, a no perder, incluso a no desentonar. Así salió un partido olvidable que ni dejó fotos para el análisis, con mucho público, con dos símbolos devaluados (Riquelme y Ortega), con muchos chicos y jugadores en dudoso estado físico, tal el calendario de exigencias.

Dadas las cosas, el periodismo de los lunes le cayó sin piedad a Diego Simeone analizando certeramente con los resultados puestos y los afiches ya impresos.

Incluso en nuestra crónica del partido dijimos que Ríver se equivocó. Porque era un partido para el overol que se puso Boca y no para el elegante sport que eligió Ríver. Aquí, Buonanotte, Alexis Sánchez y Ariel Ortega: lo mejor que tiene Ríver, un chico de 17 años que mide 1.60, el chileno que se enreda con la pelota y el burrito entre copa y copa. No nos engañemos: esto es Ríver. Sin embargo el Cholo apostó y sólo puede decirse que acertó o no acertó después de tirada la pelota, el lunes. Pero puede discutirse si la apuesta tenía o no buenas probabilidades de éxito. Porque se sabía que Boca saldría con la lija y el overol a pelear en una Bombonera repleta que sólo tuvo 2700 localidades visitantes. Y entonces Simeone, acaso pensando que jugar un partido áspero de visitante era demasiado peso, eligió el tiki taka y jugó con los recursos disponibles. Ganó Boca. Embocó un centro al minuto 14 y cerró el arco. Pero el proyecto de Simeone fue jugar antes que luchar, embocar y poner nervioso al rival, apostó a que salieran las primeras jugadas, a que los pibes se agrandaran, a que Boca pegara y así manejar la temperatura de un partido que hasta empatado venía bien.

Dijimos también en la crónica que Ríver falló justamente porque los intérpretes no estuvieron a la altura del proyecto. ¿Fue un proyecto equivocado? ¿Debió salir más conservador? ¿Debió jugar Ferrari para proyectarse? ¿Debió incluirse a Abreu como titular para tirar centros a la olla? El lunes se va a decir que sí pero la respuesta se necesita el domingo, un rato antes de empezar el partido, cuando los periodistas todavía no escribieron una letra.

Los borrachos del terror

| miércoles, abril 09, 2008


Muchas veces, y debido a los malos resultados, se dice que un equipo pierde dentro del campo de juego pero gana en las tribunas gracias al colorido y el apoyo masivo e incondicional de sus hinchas que acompañan al club de sus amores en las buenas y en las malas.
El caso puntual de River Plate es completamente inverso: el equipo dirigido técnicamente por Diego Simeone lleva un andar envidiable en el torneo Clausura y está a un paso de conseguir la clasificación en la Copa Libertadores, pero hace ya un tiempo considerable, viene sufriendo lo acontecido fuera del verde césped, con la disputa entre las diversas facciones de la barra brava para alcanzar el completo liderazgo de la misma.
Los Borrachos del Tablón” empezaron a aparecer en primeros planos alla por el 2002, cuando llevaron a suspender un Superclásico en Mar del Plata a fuerza de violencia extrema. Pero hubo un hecho que hizo que tomaran mayor trascendencia y fue al año siguiente, cuando se cobraron las vidas de dos hinchas de Newell’s Old Boys en un choque cercano a la ciudad de Lima, en la provincia de Buenos Aires. Ese mismo año protagonizaron otros enfrentamientos frente a otras hinchadas y desaparecieron momentáneamente debido a la intervención –luego nula- de la justicia.
Reaparecieron en el 2005 frente a San Pablo en Brasil, y se coronaron frente a Libertad en Paraguay, teniendo a la policia local en ambos casos contra las cuerdas. Era la barrabrava mejor organizada y más peligrosa del pais, pero los problemas con el reparto de entradas y dinero hizo que la separación comience a coquetear y que los cabecillas tomen su rumbo: por un lado Adrián Rousseau y Gonzalo Acro, por el otro los hermanos Alan y William Schlenker. La denominada “batalla de los quinchos” fue el puntapié inicial para una odisea que parece no tener fin. Ahí fue cuando salieron a la luz las relaciones entre barrabravas y dirigentes, ya que los primeros eran empleados del club y tenían un sueldo fijo muchísimo mayor al declarado por el presidente José María Aguilar.
Luego, la muerte de Gonzalo Acro, un caso aún no esclarecido, y el “re-bautizamiento” de la barra como La banda de Gonzalo. Otra vez parecían calmarse las aguas, pero la aparición de la denominada “Barra del Oeste” hizo que el clima de tensión aumente y se profundice.
En el partido frente a Arsenal se vivió una nueva gresca, un nuevo capítulo de esta interminable batalla que parece no tener un fin si no se toman las medidas justas y necesarias.
Los del oeste, que hacía varios encuentros que no iban, llegaron temprano a la cancha de Vélez, donde RIver se mediría con Arsenal. Se ubicaron en el centro de la popular, indicando las claras intenciones de adueñarse del liderazgo, pero la vieja barra liderada por Rousseau, se enteró de lo acontecido, se preparó e irrumpió ingresando por otro acceso provocando una batahola infernal que dejó como saldo varios heridos y detenidos. Uno de ellos fue Amadeo Bellino, de la barra del Oeste, quién terminó con varias costillas rotas, pómulos fracturados y el tabique destrozado. ¿La policia? Un espectador de lujo.
Luego, Amadeo declaró haber conseguido la entrada el día del partido en cancha de Vélez cuando estas eran anticipadas y negó haber reconocido a sus agresores, ¿por qué tanto encubrimiento?
También, dentro de la pelea se encontró al hermano del dirigente Hugo Slipak, que aseguró no tener conocimiento de este suceso. Pero la gente dijo basta. Los hinchas de River, los verdaderos hinchas de River, repudiaron por primera vez la actitud de los violentos. Silbidos y cánticos alusivos hicieron saber su posición ante esta gente. Ahora solo falta que los responsables de controlar esta barbarie interminable actúen, para no tener que lamentar mas víctimas ni hechos de violencia que manchan cada vez más a la inocente pelota.

MÁS PAPISTA QUE EL PAPA

| miércoles, enero 30, 2008


Desde que Diego Pablo Simeone se hizo cargo de la dirección técnica de River Plate, los ojos del mundo futbolístico se posaron sobre este hombre. No es para menos, la asunción como DT millonario presume hasta ahora el desfío más grande en la joven carrera de entrenador del popular "Cholo", y todos están esperando ver sus resultados: los hinchas de su equipo, para ver si logra apagar las llamas de cuatro años de sequía de títulos y abundancia de problemas; y los neutrales para observar sus acciones, evaluar sus condiciones y proyectarlas a futuro.

River es River, a pesar de estar pasando un magro presente y todo lo que allí sucede tiene trascendencia.Por eso estos veintipico días de trabajo del nuevo conductor han sido observados hasta el mínimo detalle y de allí pudimos enterarnos de cosas que no sabíamos de sus anteriores pasos por Racing y Estudiantes: su exigencia permanente hacia los jugadores ("yo no negocio el esfuerzo" es una de sus frases predilectas), su afán de no descuidar el propio físico, sus novedosos (para nosotros) métodos de entrenamientos con segmentos cortos pero intensos y de su devoción por una táctica de ataque, con presión constante sobre el rival y ataque por las bandas.

Si tenemos en cuenta los pocos partidos, que además no son oficiales y se caracterizaron por estar en la búsqueda de la formación ideal, nos encontraremos también que Simeone parece priorizar las tácticas por sobre los nombres. Ejemplo de ello tenemos en el partido frente a Racing, donde jugó con Falcao como único delantero y al ingresar Marco Ruben, hizo retroceder al colombiano unos metros para que se desempeñe como volante de enlace, puesto que naturalmente no siente. Ayer, en el partido frente a San Lorenzo, decidió ubicar a Ortega como carrilero por izquierda, función que creo que "el Burrito" nunca cumplió en su vida.

Esas variaciones de puestos, me traen a la memoria a un señor de bigotes prominentes, devoto de sus tácticas, que supo andar por Boca y Velez y que muy bien no le fué que digamos. Y un poco más allá en el tiempo a la selección de Marcelo Bielsa que se pasaba de vueltas por lo vertiginoso, lo vertical de su juego y la poca elasticidad que le brindaba a sus jugadores, como aquella tarde/noche en que Crespo le tiraba centros a Saviola. Habrá que esperar en qué desencadena estas ideas de juego del "Cholo", pero lo demostrado hasta ahora parece afirmar mi idea de que Simeone es más papista que el papa, o mejor dicho: más bielsista que Bielsa.

La palabra empeñada

| martes, diciembre 11, 2007


Poco acostumbrados a tipos que dicen lo que sienten en el fútbol argentino, y que fundamentalmente hablan de frente (el ejemplo más típico sería Lavolpe) los argentinos nos acostumbramos a ver como personajes varios de la esfera del deporte más hermoso del mundo hacen y deshacen sus promesas con extrema facilidad. Desde un tipo como Quiroz, que traiciona cuanto equipo se le ponga por delante (?) hasta un tipo como Gorosito, que se dedica a deambular por todos los clubes por los que pueda, para hacer sus propios negociados trayendo jugadores totalmente fracasados y con el único objetivo de hacer plata. El caso más reciente es, sin dudas, el del "Cholo" Simeone.

Simeone, en la Plata, hace un año atrás, era casi que un prócer se diría. Un tipo con actitud ganadora dentro y fuera del campo de juego, con las premisas de ir a atacar siempre, en cualquier cancha, y con su honestidad y sinceridad bajo el brazo. Cuando Racing lo necesitó, el dejó de jugar para dirigir. Cuando Racing lo echó como un perro, los que le tendieron una mano fueron los dirigentes de Estudiantes. Dirigentes que se deben haber sentido bastante frustrados cuando, hace muy poquitos días, Simeone decidió no continuar en la Institución que lo llevó a la fama, bajo excusas poco creíbles y fundamentos ridículos. No es el primer caso, y tampoco el último, pero sorprende la facilidad con que la gente patea el tablero, sin tapujos. De Simeone siempre se tuvo una imagen de tipo sobrio, pulcro, discreto y con la cabeza bien clara, sin misterios. Hoy en día, no podemos decir lo mismo. Lo que hizo con el "Pincha" fue, desde un punto de visto moral y ético, sencillamente vergonzoso. Es cierto, si queremos tomarlo desde otro punto de vista más "profesional", la propuesta de dirigir a River, sin presión (nada peor puede venir después de Passarella) es siempre tentadora, para luego aterrizar en Europa. Sin embargo, los contratos son los contratos, y en este país nos acostumbramos a no cumplirlos (sin ir más lejos, basta con mirar al otro club más importante de Argentina, Boca Juniors, y su técnico Miguel Angel Ru$$o). Que River sea un destino tentador no excluye ni oculta el hecho de que Simeone tenía contrato con Estudiantes de la Plata hasta junio del año próximo. Y esto no hubiese sido tan doloroso si hubiese sido más transparente. Amenazar con irse si no le traían "4 refuerzos de categoría" (sabemos que puede y que no puede traer Estudiantes y Simeone también) más la permanencia de Verón en el plantel (decisión que dependía solo de Verón) haciendo todo un juego mediático con esto fue de una bajeza importante. ¿No era más simple decir la verdad, y aceptar que ir a River significaría un paso muy importante en su carrera? ¿No hubiesen quedado mucho mejor las cosas? Perdón, me olvidé: Argentina es Argentina, y somos como somos...

Chau, chau, adiós...

| jueves, noviembre 15, 2007


River Plate - Boca Juniors

| martes, octubre 09, 2007


Bueno, había prometido volver y aquí estoy... (?) aunque es una lástima que lo haga con un tema tan pisado como el Uno x Uno... sonará mucho al unitario publicado en la contratapa del diario Olé.

Pero lo leí en una entrada de blog y no pude aguantarme y con unas previas modificaciones lo publiqué. Lamentablemente el autor firmó anónimamente, sino lo citaría sin drama, fiel a mi costumbre.


Al grano, el uno x uno de esta actuación:

BOCA:

Caranta:
Se puede decir que se ganó el sueldo, River lo hizo trabajar demasiado para ser domingo. Se creyó que ya estaba convocado a la selección… un adelantado.

Ibarra: Al lado de Buonanotte se sintió lo que en realidad es... un abuelo. Pero en estos tiempos modernos el nieto sacó a pasear al abuelo.

Paletta: Después de este partido... ¿Closs lo seguirá pidiendo para la selección?.

Maidana: Una pena que no haya jugado, era una linda oportunidad de jugar un clásico y mostrarse.

Morel: La venta de humo de hoy no fue muy fructífera. En la cancha de Boca vende más.

Ledesma: Solo espero que a Boca le cobren un penal para poder patearlo. Difícil si su equipo no pisa el área rival.

Banega: Tanta producción capilar para solo 45 minutos.

Cardozo: Mejor que el caño de Nazarena Vélez

Gracián: Ideal para esta tarde calurosa, un refesco para Boca. "Pecho frioooo..."

Palacio: Jugó pocos minutos como para calificarlo. AH! es que casi no lo vi en la cancha, perdón...

Palermo: Su máxima duda era donde iban a poner la bandera que cuenta sus goles. Ahora ya tiene lugar. Dicen que los verdaderos idolos aparecen en los clasicos.

Battaglia:
Entró para cuidar el 2-0.

González: ¿Y este quien es es?

Russo: Quizás algún día nos enteremos de que se ríe.

Hinchas de Boca: Increíble la cantidad de hinchas de Boca que firmaron el 2-0 en el entretiempo con tal de no comerse una goleada histórica...

RIVER:

Todo el plantel: Jugó sin rivales como para calificarlo.

Daniel Passarella: Renovó su contrato por dos semanas más hasta que se enfrente a Gimnasia de la Plata.

Hinchas de River: Increíble la cantidad de hinchas de River que firmaron el 2-0 en el entretiempo ¡¡¡con tal de no arriesgar la victoria!!!
Y los hinchas que no firmaron eso, antes del partido habían firmado el empate.

Perdidos en San Juan.

| martes, agosto 28, 2007


Mirando la tabla de los campeones del fútbol argentino acaso denotemos algo más de la punta del iceberg si el iceberg viene a ser la diferencia establecida y asentada de los dos “grandes”, Boca y Ríver, respecto del resto de los clubes que tienen la posibilidad de medirse futbolísticamente con ellos en los torneos de 1º división.

Veamos que el corte histórico, tanto en logros (o participaciones) de torneos locales como en internacionales, viene dado desde los inicios. Pero también veamos las épocas en las que Ferro, Vélez, Newells, Central, Argentinos Júniors, Estudiantes y otros podían marcar diferencias futbolísticas que tuvieron la consecuencia de uno o más trofeos (que Estudiantes se lleve el Apertura 06 responde a que Boca no hizo 1 punto de los últimos 9 que jugó.)

Y esto, como dijimos, no sería más que la visión estadística del caso (apenas algo más que la punta del iceberg si el iceberg es la real desigualdad). Porque estos números no reflejan las recaudaciones en los estadios, ni las giras europeas, ni las invitaciones internacionales, ni las oficinas de marketing, ni las desmesuradas diferencias recibidas por contratos televisivos desde la AFA (intermediaria), ni la plantillas (cualitativa y cuantitativamente), ni las sumas destinadas a refuerzos y los valores deportivos exportados en cada temporada. ¿Qué puede hacer un piloto de Spyker contra un piloto de Ferrari si la italiana invierte los millones que no invierte Spyker en la máquina?

Sabe decirse que el fútbol (en tanto juego) es uno de los pocos ámbitos que puede hacerle dribling a la primacía del más rico y allí radica uno de los caracteres más atractivos de este deporte federado (aunque después veamos que los talentos sean succionados por la maquinaria empresaria que continúa esperando y fagocitando hallazgos).

¿Se empañan los torneos? ¿Pierden atractivo ante semejante desigualdad ya instituida?

Justamente este tópico es rozado por Grondona cuando se le recrimina la actual organización de torneos de una rueda (cortos). El presidente de la AFA responde que el sistema no hace sino incrementar las expectativas y las esperanzas, que más equipos tienen posibilidad de acceder a las copas internacionales y que hay varios premios por los que jugar. Desde algún punto de vista puede ser cierto (no defendible). De este modo un torneo de 19 fechas y 20 equipos se subdivide en distintos torneos según posibilidades y pretensiones: unos que juegan por permanecer, otros por mejorar el promedio del descenso, otros por arañar alguna entrada a copas y los menos por el campeonato (lista en la que indefectiblemente aparecen Boca y Ríver recibiendo algún agregado o invitado de buen momento).

¿Cuántas veces, de 20 años a esta parte (que 20 años no es nada, dice el tango) se ha oído sobre los desequilibrios económicos que erosionan la igualitaria competición deportiva? ¿Por qué se han visto festejos de equipos (denominados) chicos con tanto y más público que su propia parcialidad? ¿Por qué se festeja el triunfo del “chico”, humilde o modesto ante el “grande”? ¿Por qué le cabe la mirada simpática del resto de la afición?

¿Cómo bregar para la igualdad de oportunidades para que, desde el entorno, algo llegue a las canchas? Pues es un debate tan trillado como inútil. Sin embargo en este fútbol argentino de hoy, las sorpresas y las novedades no dejan tregua. Pudimos ver este fin de semana el primer encuentro en primera división entre San Martín de San Juan y Ríver Plate. Toda San Juan (a 1100 kms de Buenos Aires) se revolucionó tras la llegada de las estrellas riverplatenses y, como Ríver, también aparecieron allí situaciones inéditas propias de un pueblo llamado a ser noticia futbolística nacional por primera vez en su historia de club. Los sanjuaninos ganaron 1 a 0. ¡A Ríver! ¡Sí a Ríver! El chico se comió al grande. El provinciano nubló todas las estrellas. ¿Vieron? La desigualdad de la que tanto se habla ¿dónde quedó? El fútbol no deja de ser un juego y en los juegos no hay ricos ni pobres sino preparación, destreza y astucia. No es mentira. Pero desde otro lugar podríamos ver que cuando no se actúa, cuando no se interviene, cuando no se regulan ciertos desequilibrios evitables, de algún modo (siempre más doloroso) aparece una forma atenuante con bríos de autodepuración, como los glóbulos de nuestra sangre, como la defensa de un organismo vivo: así como la policía no interviene en las barrasbravas y la AFA en su relación con las dirigencias deportivas, los matones se matan entre ellos, ahora podemos ver – con todas las desigualdades vigentes y el mayor respeto por el valiente San Martín de San Juan – como el fútbol argentino se iguala para abajo.

Articulo publicado simultaneamente en la-pelota-no-dobla.

La semi-peseteada del mercado (?)

| jueves, agosto 02, 2007


Hilario Navarro, ex arquero de Cerro Porteño, tenía todo listo para firmar contrato con Racing y ponerse a las órdenes de Gustavito Costas, tal es así que había estado entrenando durante 2 semanas con el plantel de esta Institución. Todo iba siguiendo su curso normal, exceptuando la aparición de un millonario (?) que se metió en el medio. Sorpresivamente, el arquero no se presentó a entrenar con la entidad académica y ahí se armó el culebrón. Averiguando, hablando con algunos amigos, Costas se enteró que el jugador estaba haciendo la revisación médica para firmar con el siempre tentador River Plate. Hete aquí la bronca que se agarró el ex jugador de Racing, que declaró terminantemente a la prensa que "Navarro no jugará en Racing" (no sabemos si porque Costas así lo decidió o porque River lo mexicaneó). El representante también acató esta sentencia, pero el siempre complicado De Tomasso salió a aclarar que "Navarro va a jugar en Racing. Yo hablé con Mario Israel y me dijo que ellos no sabían que Navarro tenía de palabra todo arreglado con nosotros. Por eso va a demostrar que tiene códigos y el jugador se va a quedar en el club".

Será la novela del invierno?

La crisis de River

| viernes, julio 27, 2007


Parecen lejanas aquellas épocas doradas del prestiogoso Club Atlético River Plate, cuando era un deleite para los ojos ver jugar al club de Núñez. Esas épocas que lo tenían como una de las instituciones más poderosas de América, tanto en el aspecto futbolístico como en el deportivo e institucional. Hoy la realidad es completamente diferente. El equipo encabezado por José María Aguilar atraviesa una realidad paupérrima, y el horizonte tampoco es muy alentador, ya que los problemas son de diverso índole y parecen extremadamente complejos de solucionar. Desde que asumió el actual presidente riverplatense en el año 2001, los conflictos se suceden constantemente. Primero se fue perdiendo la mística ganadora que lo llevó a ser el equipo argentino más exitoso en la década pasada. Luego y, debido a las reiteradas malas decisiones, la sólida economía que lo llevó a ganarse el mote de "millonarios", empezó a fluctuar notablemente hasta derivar en la delicada situación actual. Atravesando por negocios fraudulentos que llevaron a la venta prematura de juveniles, la necesidad de contar con grupos inversores para la contratación de jugadores y la cancelación de deudas; algo que nunca jamás había sucedido en River. Sin dudas es un momento global alarmantemente negativo desde muchos puntos de vista, que provoca en el hincha de River un estado de nerviosismo excesivo que lleva, en los casos más extremos (léase barra brava) a constantes hechos de violencia que impiden la tranquilidad y seguridad para los espectadores en cada partido que juega el conjunto de la banda roja.
El problema institucional y económico es sumamente complejo para abordar y analizar ya que comprende una gran cantidad de hechos y decisiones desacertadas que se desprenden de la cúpula máxima que conduce al Club Atlético River Plate, y que lo está llevando a una crisis histórica. En el año 2001, antes de que asuma José María Aguilar, River Plate cerraba el balance con superávit año tras año, ya que la por entonces inagotable cantera le permitía transferir a jugadores por un alto costo, luego de haberlos disfrutado algunos años. Hoy en día, no solo el semillero está tremendamente descompensado (el presidente de River, al asumir, tomó la decisión de contratar solo juveniles que no tuvieran representante, rechazando así grandes valores como Sergio Agüero, entre otros) sino que los pocos chicos con marcado talento que surgen son negociados inmediatamente, en algunos casos sin haber debutado en la primera división. Hasta son intercambiados por negocios fraudulentos e incomprensibles con grupos empresarios que han aparecido en los últimos tiempos, acercados también por la ayuda y las decisiones siempre negativas de Daniel Alberto Passarella (la más notoria fue en su primera era en River, cuando dejó ir a Gabriel Omar Batistuta a Boca Juniors por una mísera cantidad de dinero, luego de haber disputado tan solo seis partidos con la camiseta rojiblanca) en varios ámbitos. La economía del club también decayó sumamente con la desacertada y alocada contratación de refuerzos que, en su mayoría, lo único que generaron fueron dedudas y malestar dentro del grupo de trabajo. No se hizo hincapié en ningún momento en la consolidación de planteles, algo que necesita todo equipo para conseguir éxitos deportivos. River Plate realiza un recambio de jugadores cada año, vendiendo a los baluartes del plantel, a los que han tenido el máximo nivel (lease como el caso más notorio a la reciente venta de Juan Pablo Carrizo) y así desmantelan un potencial equipo exitoso, cuando es sabido que se necesita un tiempo considerable para el conocimiento de los jugadores. Las consecuencias seguras de esto es el fracaso futbolístico y la posterior deuda económica. Entrando más en el sector fubolístico, es inevitable decir que, tanto la presión por la falta de títulos como los conflictos internos han generado un retroceso. Un club como River Plate que está acostumbrado a campeonar más seguido y llegar a instancias decisivas de Copa Libertadores; no puede tolerar estar tanto tiempo sin figurar en los primeros planos del fútbol argentino, que lo vio como protagonista y dueño de grandes equipos a lo largo de la historia. Esta presión deriva en otras consecuencias inmediatas, como los conflictos internos (se pueden apreciar como los casos que más resaltan a la pelea entre Eduardo Tuzzio y Horacio Ameli, la salida de Reinaldo Merlo como director técnico y de Marcelo Gallardo como baluarte, y la actual crisis general que atraviesa un ídolo del club como Ariel Ortega). Alguna vez Ramón Díaz dijo que no cualquiera puede hacer historia en River, y sin duda tenía razón. En lo que va del año el equipo comandado futbolísticamente por Daniel Passarella ha escrito una página negra que cuenta con varios hechos sobresalientes: en tan solo un mes, perdió con Caracas de Venezuela y Gimnasia de Jujuy en su cancha, algo que no había sucedido jamás. No obstante, también se dio el lujo de perder puntos en el Monumental con equipos débiles como Liga de Quito y Belgrano de Córdoba, lo que aceleró su prematura salida de la Copa Libertadores y el campeonato Clausura. Luego y, como si fuera poco, volvió a caer contra el conjunto venezolano de manera vergonzosa, mostrando a lo largo de todos estos partidos un bajísimo volumen de juego y una pésima actitud en todos y cada uno de sus jugadores, lo que habla a las claras de una falta de motivación importante.
Ahora y, en las vísperas de un nuevo torneo que verá a River con la obligación de ganar un título si no quiere verse sumergido aun más en el caos total, la dirigencia se ha desprendido de dos de los cuatro jugadores que Daniel Passarella ha denominado como los fundamentales para constituir la “columna vertebral del equipo”, lo que anticipa un futuro aun más deplorable para River Plate. Por otra parte, se dijo que llegarían pocos jugadores pero de renombre en caso de vender a referentes, pero hasta el momento solo ha llegado Sixto Peralta (suplente en Racing) y se negocia por jugadores del montón como Andrés Scotti, Santiago Salcedo o Rodrigo Archubi.

Y como si fuera poco, cada vez toma más relevancia la disputa en la barra brava del club, con hechos sangrientos y altamente repudiables. Esto provocó la renuncia de un número importante de vocales, gente de seguridad y directivos del Instituto River Plate. Además, han aparecido graves amenazas de muerte para el presidente de la institución y sus familiares más cercanos. Pero sin embargo, tanto José María Aguilar y Daniel Passarella siguen firmes en su postura de continuar llevando las riendas del club, haciendo ojos ciegos y oidos sordos al pedido masivo de la gente y a los resultados negativos. Esto es digno de gente que no le interesa el club, y que se mofa del prestigio y la historia que caracteriza a un equipo cuyas máxima cualidades a lo largo de la historia fueron borradas drástica y violentamente por unos pocos que no tienen el más mínimo respeto y centran su único objetivo en llenarse los bolsillos y obtener un beneficio económico a costa de la gente que ama y llora al club de la banda roja. La gente está desilusionada con respecto al futuro, que es demasiado desalentador e incierto. Se verá cuales son las nuevas consecuencias inmediantes de este mandato nefasto, pero es inminente e inevitable una reacción de la gente de seguir por este camino.

El fin de un ciclo...

| domingo, mayo 20, 2007


Si bien el título de este post parece una redundancia, creo que con el partido de hoy entre River y Estudiantes de la Plata quedó muy evidenciado el quiebre y el final de un ciclo: el de Daniel Alberto Passarella al frente de la Institución riverplatense. No soy hincha del club de Núñez, pero creo que puedo intentar ponerme en el lugar de aquellos que pagan su entrada domingo a domingo para ver a jugadores que transpiren la camiseta, un técnico capaz, coherente y que no se excuse en fallos arbitrarles (dejando al Club en una situación vergonzosa) y una Dirigencia transparente: en River no pasa ni una de estas cosas. Seguramente un HINCHA, de esos que sufren viendo a este River, puede explicar esta situación mejor que yo, pero ya da un poco de "no sé qué" ver al caradura de Passarella decir frases como "van a tener que seguir puteando 2 años y medio, hasta que me vaya", que son dignas de un "cabeza de termismo" propio del personaje nefasto que él borró de River, "Mostaza" Merlo, con su célebre "muerto me van a sacar de acá" en su corta estadía en Racing. Éste es el punto exacto en el cual se pasa de tener una identidad y una dignidad propia a ser un ladrón, y querer robar lo más que se pueda. Uno no se fue hasta que lo echaron, para así poder cobrar el contrato. El otro, aún se mantiene en el cargo. Seguirán el mismo camino?