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Entrevista a Jorge Mario Trasmonte: "No somos los mejores del mundo"

| jueves, septiembre 04, 2008

Jorge Mario Trasmonte estampa frases de alto voltaje sin ser esclavo de sus propias palabras. Periodista de reconocida trayectoria, con propiedad y nombres propios bucea entre las virtudes y miserias del mundillo futbolero argentino e internacional sin caer en obviedades ni obsecuencias.
Diseccionar esta entrevista le ha parecido a este humilde aspirante a periodista un sacrilegio, un desperdicio de reflexión e información concatenada. Digo diseccionar porque editar no sería apropiado, ya que en ese caso prevalecería todo lo relevante. Comprenderán al finalizar la lectura que cada palabra es concienzudamente sopesada por años de información tamizada por este señor, quien en ocasiones viste la piel del lobo caracterizando a "El Francotirador" de Olé.
Y para el cierre, un razonamiento que nos pinta de cuerpo entero a los argentinos.
- ¿Cómo es trabajar para uno de los diarios más importantes del país (Olé)?
- En muchos aspectos es extraordinario. Tenés la contención de una estructura fortísima y sabés que pertenecés a un medio prestigioso, con el plus de haber contribuido a su construcción. Es, a la vez, una responsabilidad altísima.
- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?
- Casi ni me di cuenta. Cuando volvía de jugar partidos en la escuela o con los pibes del barrio, llegaba a casa y escribía el comentario, hasta con la síntesis y los puntajes como salían en El Gráfico. Me gustaba mucho leer y escribir, y me gustaban mucho los deportes. Fue casi natural terminar el bachillerato y empezar a estudiar en el Círculo de Periodistas Deportivos.
- ¿Cómo ves al momento que pasa el periodismo deportivo argentino en la actualidad? ¿Hay cantidad o calidad?
- Cantidad hay, seguro. Cuando yo empecé había dos escuelas y hoy debe haber como 20. En el barullo, afinar la calidad se complica. Pero hay muy buenos periodistas, en varias áreas; algunas buenas plumas, buenos productores, buenos entrevistadores, buenos movileros, buenos editores. Y otros, digamos, menos buenos. Entre los pibes que estudian, el modelo Bonadeo-Varsky (conocimiento amplio, buen vocabulario, respeto por el televidente, oyente y lector, cultura general, ductilidad, información y opinión) viene cediendo terreno a otros modelos que privilegian un living en el que los futbolistas cuenten sus aventuras íntimas y el conductor se ríe simpáticamente de sus propias burradas.
- ¿Qué opinás del nuevo fenómeno de los blogs: amenazan o colaboran con el mundo periodístico tradicional? ¿Visitás alguno asiduamente?
- Dependiendo siempre de la lucidez del usuario, es más lo que colaboran que lo que amenazan. Pueden ser fuente de consulta y ayudar a medir la temperatura de la gente frente a un tema o un hecho; pueden ser la punta de una investigación o invitarte a un ángulo de reflexión que no habías visto. Son peligrosos en la medida que, no teniendo ninguna regulación, cualquiera dice cualquier cosa y si no funcionan tus anticuerpos la podés dar por válida; cualquiera ofende sin responder por la ofensa y cualquiera miente sin responder por la mentira. Pero, en general, contribuyen a la democratización de la opinión pública y a que se conozcan cosas que los medios de difusión, por una razón u otra, eligen no publicar. No soy visitante asiduo de ninguno en particular.
- ¿Cuántas veces se arrepintió de algo que escribió? ¿Es sano reconocer el error y cambiar la opinión en determinadas ocasiones?
- Es sano y es honesto reconocer el error. Y es evolutivo cambiar de opinión, a medida que uno crece y gana en perspectiva o recibe información segura que antes no tenía o en la que no confiaba. No es sano cambiar de principios; lo que ayer era noble mañana no puede ser innoble, y lo que ayer era traición hoy no puede ser lealtad. Por suerte, aunque soy muy crítico conmigo mismo, no me ha pasado muchas veces arrepentirme de lo escrito. Sí algunas, desde luego, y en varias de ellas tuve la ocasión de enmendarlo públicamente.
- ¿Qué opinás de la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?
- El Primer Mundo vio el negocio de invertir en chicos en vez de comprar tantas superestrellas, acá llegan con ofertas irresistibles, y hay una cultura del dinero y de la abundancia que también tienta y desplaza a otros valores. Además, en torno del fútbol hay empresarios con visión y otros sin ningún escrúpulo, dirigentes corruptos y vivillos de variada fauna que encontraron un modo de ganar plata sin laburar, a veces ayudando y a veces engañando a familias de recursos escasos. Andá a decirle a Maxi Moralez, cuando jugaba en Racing que no se fuera a Rusia con la fortuna que le ofrecieron mientras el padre seguía laburando de albañil con el fratacho en la provincia.
- ¿Cómo ves al fútbol argentino actualmente, luego del nuevo éxodo de jugadores que se produjo en este receso? ¿Sigue teniendo la misma competitividad que en épocas anteriores con respecto a las ligas europeas?
- Con esas sangrías, pierde competitividad. Pero increíblemente también se repone y se regenera. Se fue Germán Denis a Italia, pero vino Leonel Núñez en su lugar; se fueron Tomás Costa, Piatti, Laucha Acosta, Pelletieri, pero volvieron Equi González, Cubero, Somoza, Santiago Solari, el Lobo Ledesma, La Gata Fernández... Nuestra liga sigue siendo de alto nivel.
- ¿Por qué la Selección no ha conseguido ningún título significativo en los últimos años?
- Con la Selección estamos un poco engañados por el período 1978/90, cuando se llegó a tres finales mundiales y se ganaron dos. Pero, aunque ese período reposicionó a Argentina en una elite, nos pareció que la final era nuestro lugar natural en los mundiales, y eso no es así. En aquel entonces nosotros tuvimos un mundial de locales y a Maradona en todo su esplendor; sin esos dos detallecitos, acaso no hubiésemos jugado ninguna de las tres finales. Argentina no es candidato a ganar los mundiales, como nos creímos en tiempos de Menotti-Bilardo y Maradona. Finalistas "naturales" serían Brasil, Alemania o Italia. Nosotros estamos para pelearla, pero no somos los mejores del mundo.
- ¿Qué opinás del nuevo rol fundamental que ocupa el mercado en el mundo del fútbol actualmente? ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del nuevo sistema?
- El mercado ocupa en el fútbol el mismo lugar que en todos los otros aspectos de la vida. Impone su marca por poderío económico, nos guste o no. Los futbolistas no son meros productos en la medida que mantengan la dignidad.
- ¿Qué opina del fenómeno de los grupos inversores en los clubes? ¿Es positivo o negativo? ¿Y el gerenciamiento?
- Grupos inversores y gerenciamientos, en el fútbol como en las obras públicas, no son ni buenos ni malos en sí mismos, y su eficacia depende de que dispongan de recursos reales, sean lúcidos para administrarlos y haya mecanismos de control, de los clubes como del Estado, para que las instituciones no pierdan su identidad y los chorros y aventureros no se la lleven de arriba.
- ¿Cómo ve el arbitraje argentino?
- Mal. En la medida que los sistemas de designación, evaluación, ranking, ascensos de categoría, promociones a internacionales estén en manos de un administrador de presiones políticas y gremiales y no de técnicos en la materia arbitral, se genera un sistema perverso, sin transparencia, con mensajes equívocos y turbios. Los entes de formación técnica han tenido a la cabeza a gente muy valiosa, como Coerezza, Loustau y ahora Elizondo. Pero quién dirige qué partido, quién asciende y a quién congelan, a quién le dan chapa y viáticos internacionales y a quién postergan, quién va a un Mundial y quién se queda, a quién "paran" y quién "juega" (como dicen ellos) siempre, eso lo decide Jorge Romo desde el Colegio de Árbitros, y atendiendo las órdenes de Grondona y las protestas, reclamos y pedidos directos de los dirigentes de los clubes y hasta de la política nacional. Además, el arbitraje es facilísimo de satanizar desde las críticas y opiniones y dificilísimo de ejercer: al árbitro y, sobre todo, a los asistentes, se les reclama ver cosas que la dinámica del juego hace imposible, y los juzgamos con 800 cámaras y documentos fotográficos repetidos mil veces. La pregunta fue sobre el arbitraje argentino; el nivel es malo en todo el mundo, y se nota más o menos según la actitud de los protagonistas. Acá se juega muy sucio y se trata de sacar ventaja por zurda todo el tiempo. Por eso, árbitros que acá los defenestramos tienen más éxito en partidos internacionales, porque en algunos lugares todavía se juega con más lealtad. Baldassi, si controla su tendencia a hacerse cómplice de los jugadores y a la permisividad en lo disciplinario, localmente es el mejor lejos, y puede estar entre los mejores del mundo.
- ¿Qué opinión te merece la gestión Grondona al mando del fútbol argentino desde hace ya 29 años? ¿Debería haber una renovación?
- La renovación es inevitable, con el único que Grondona no ha podido negociar es con el Altísimo, y no va a vivir eternamente. El ferretero de Sarandí ha ejercido el poder como si hubiera leído a Maquiavelo (casi diría, como si él hubiera escrito El Príncipe) y ha sido uno de los políticos (a todo nivel) más vivos de la Argentina en tres décadas, y se terminó comiendo con salsa golf a todos los que lo quisieron voltear, aquí y en la FIFA. Su gestión ha sido exitosa en la estabilidad y se irá con varias medallas colgadas, como el título del 86, los mundiales juveniles, las copas América y los olímpicos. Descriptivamente, sin considerandos morales, ha sido un clásico político argentino peleando en una arena sucia con muchos adversarios sucios. Difícilmente hombres como Amalfitani o William Kent hubieran durado siquiera un período en ese campo de batalla.
- ¿La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales o políticas? ¿Puede erradicarse definitivamente de las canchas del fútbol argentino?
- Responde a cuestiones sociales, culturales y políticas, y no creo que haya dios que la pueda erradicar. La desigualdad social, la proliferación de pobres, excluidos e iletrados, no la va a arreglar el fútbol y la tendencia es que se profundiza en todo el mundo. Cambiar una cultura por la cual es legítimo putear y agredir en la cancha aunque seas un correctísimo padre de familia, director de una escuela o universidad, sacerdote o neurocirujano, es un trabajo de años y del que pocos están convencidos y dispuestos a sostener en el tiempo, con la inversión que eso requiere también. Y lo peor: con la protección política, la impunidad y el negocio de las barras quedan garantizados. Entonces, o no hay castigos o cuando caen unos, al día siguiente ya hay otros haciendo lo mismo.
Encima, vivimos en un país en el que todos queremos que los otros cumplan las reglas y negamos o justificamos cuando no las cumplimos nosotros. Siempre hay alguien a quien echarle la culpa, no respondemos por nada, y exigimos que vayan presos Di Zeo y Schlenker, pero si metieron en cana a un sobrinito nuestro que estaba tirando piedras con la barra llamamos a un juez, un sindicalista o un político para que lo dejen libre.

Nota por: 8mentiroso
Editada por: Román

"El periodismo argentino es el mejor de Sudamérica"

| miércoles, agosto 27, 2008


En una nueva edición de esta sección que denominamos "Entrevistas", esta vez tuvimos la posibilidad de charlar un rato con un recientemente iniciado en las grandes ligas, Maxi Campobassi. Este joven estudiante de periodismo, oriundo de Bariloche, con la corta edad de 21 años ya ha logrado lo que muchos ansían durante toda su vida: trabajar en uno de los medios gráficos deportivos más importantes del país, el diario Olé (cubriendo la actualidad de Vélez Sarsfield). A punto de recibirse de Técnico Superior en periodismo deportivo, y ya recibido en cursos de especialización en fútbol y en relato y comentario deportivo, Maxi se prendió, nos transmitió sus experiencias y dijo lo siguiente...

- ¿Cómo fueron tus comienzos en el periodismo deportivo?

- Arranqué en Radio Nacional Bariloche, como panelista de un programa de deportes. También fui productor, operador y conductor de otros programas más informales en esa misma emisora y en otras FM de la ciudad. Trabajé en el Diario El Cordillerano y relaté Argentino B y Torneo del Interior (además de la liga local) para una radio de allá. En Capital laburé en varias AM con programas propios y como vestuarista en ascenso. En el 2007 empecé a trabajar en Olé y ahora estoy viendo la posibilidad además de relatar un torneo en un par de AM.

- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?

- Periodista dicen que se nace y no se hace. Algo de eso hay en mí también. Mi mamá siempre tuvo programas de radio (infantiles) y cuando yo era chico crecía escuchando los programas de ella, entonces me empezó a llamar la atención el tema de la radio. Después de más grande fui viendo cómo era el tema y me encantó. A eso le sumé mi fanatismo por los deportes y la combinación me dió que tenía que ser periodista deportivo. No tuve que hacer ningún test de orientación vocacional; no me veía haciendo otra cosa. Por suerte hoy en día puedo vivir de lo que me gusta y soy feliz haciendo esto. Espero que pueda seguir así.

- ¿Cómo es trabajar en Olé?

- Trabajar en Olé es el famoso sueño cumplido. Cuando me llamaron para decirme que había salido esa posibilidad estaba en Bariloche en una reunión de la radio en la que trabajaba y no lo podía creer. Hoy, un año y medio después de haber entrado aún no caigo. No te das cuenta lo importante que es el medio hasta que quizá no ves la influencia que genera en otros medio o mismo los mails de los lectores que un poco te lo hacen ver. El hecho de que por ahí hagas una nota de tapa, una central o una contratapa y después en otros lados hablen de esa nota es genial. Además, es una experiencia laboral única que, a mí, en lo personal me hizo crecer mucho y me fue abriendo caminos en mi carrera.

- ¿Qué opinás del nuevo fenómeno de los blogs: amenazan o colaboran con el mundo periodístico tradicional? ¿Visitás alguno asiduamente?

- Lo de los blogs me parece que es como todo. Hay de todo un poco. Los que se hacen bien y con ganas son una buena salida para los que no pueden trabajar en otros medios. Los que se hacen mal, sin ganas, sin responsabilidad y donde escribe cada uno que no sabe si burro va con b o con v, me parece una falta de respeto al periodismo. No creo ni que colaboren ni que sean una amenaza, pero sí creo que si están bien hechos son una buena forma de desarrollar el periodismo y que si están mal hechos son una falta de respeto a los que sí le ponen responsabilidad al periodismo en general. No es que me la pase en los blogs, pero entro seguido a los de Vélez para ver qué dice la gente o entro a algunos que me recomiendan pero para distenderme y reírme, no para informarme.

- ¿Cómo ves al momento que pasa el periodismo deportivo argentino en la actualidad? ¿Hay cantidad o calidad?

- Me parece que el periodismo argentino es el mejor de Sudamérica, o así está visto por lo menos. Muchas periodistas de otros lugares de Sudamérica (Colombia, Ecuador, etc) vienen a perfeccionarse o a tomar experiencia en Argentina. De todas maneras me parece que cada vez hay más cantidad y menos calidad. Veo que se tomó al periodismo (sobre todo el deportivo) como un negocio por parte de los que los enseñan y como una salida fácil para muchos de los que lo estudian. Quizá lo ven fácil de estudiar, una carrera corta, y le dicen a los padres que van a estudiar eso para no ir a trabajar. Cada vez son más esos casos y cada vez son menos los que lo hacen por amor a la profesión. Igual, estoy convencido que a la larga se hace justicia y llegan los que aman la profesión y no los que lo hacen porque "no les queda otra".

- ¿Qué opinás de la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?

- Me da provoca mucha indignación y me parece que es una falta de respeto hacia el club que los formó y que les abrió las puertas. El hecho de que un club te enseñe todo para que vos seas jugador de fútbol y vos, por plata, te vayas a otro país sin darle nada a cambio al que te abrió las puertas y te formó me parece una barbaridad. Entiendo que a todos nos tienta la plata, pero me parece que hay salidas mejores. Creo que hablando se puede llegar a algún tipo de acuerdo, como pasó con Erik Lamela en River. No digo que los clubes sean santos y víctimas ni que los jugadores sean demonios y culpables, pero me parece que habría que hacer algo con este tema que sea ajeno al club y al jugador. Quizá desde AFA se pueda hacer algo más viable que una ley que nadie cumple.

- ¿Qué opinas del fenómeno de los grupos inversores en los clubes? ¿Es positivo o negativo?

- Yo lo veo como algo que es totalmente negativo. Me parece que es el típico manotazo de ahogado. Es buscar la alternativa más fácil y no la mejor. Obviamente los grupos inversores no tienen la culpa, sino que hacen su negocio. La culpa es de la dirigencia (y sus antecesoras) que no supieron o no quisieron manejar correctamente el club.

- ¿Qué opinás del nuevo rol fundamental que ocupa el mercado en el mundo del fútbol actualmente? ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del nuevo sistema?

- El mercado siempre fue importante y ocupó un rol fundamental. Hoy en día es la base económica de los clubes y lo que los mantiene vivos económicamente. De ahí que vendan tanto y compren tan poco o tan barato. Que los jugadores son meros productos del sistema no me caben dudas, pero siempre fue así. No sólo ahora. Lo que pasa es que los precios que se manejan ahora, los contratos multimillonarios que cobran algunos, hacen que se los ponga en el centro de las miradas. Pero me parece que ser productos del mercado no es ser víctimas. Ellos mismo piden que sea así, para llevarse después parte del pase, que les corresponde y que les pertenece porque se lo ganan en la cancha. Lo que no está bien, pero no se puede hacer nada, es la desigualdad de lo que cobra un futbolista (deportistas profesionales en general) a lo que cobra el resto.

- ¿Cuántas veces se arrepintió de algo que escribió? ¿Es sano reconocer el error y cambiar la opinión en determinadas ocasiones?.

- Cuántas veces no sé con exactitud, pero varias. Siempre pasa que uno escribe algo y después piensa "debería haber puesto esto o aquello". Siempre es sano y sabio reconocer los errores que se cometen aunque muchas veces por orgullo no se hace. El tema de cambiar de opinión es raro, porque cada uno tiene una opinión formada y no tiene porque cambiarla siempre y cuando tenga cómo sustentarla.

- ¿Qué opinión te merece la gestión Grondona al mando del fútbol argentino desde hace ya 29 años? ¿Debería haber una renovación?

- Me parece que tuvo momentos buenos y momentos patéticos. Creo que ayudó a que crezca en su momento, pero que tomó decisiones para beneficiar a algunos que no eran las correctas (torneos cortos, promedios). Después, los manejos de publicidad que hizo con la Selección no me gustaron para nada. Que es necesario un cambio no lo dudo, pero no sé quién es el indicado para agarrar la batuta.

- ¿La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales o políticas? ¿Puede erradicarse definitivamente de las canchas del fútbol argentino?

- Responde a cuestiones sociales, políticas, culturales y económicas también. Creo que la sociedad en la que vivimos está inmersa en un trajín de vida que la lleva a descargar lo que le pasa en forma de violencia. Después el tema político es inadmisible. Que los clubes les paguen a los hinchas para que no les armen disturbios, que les den entradas para revender, que los tengan como empleados del club, son cosas inconcebibles que a la larga terminan generando violencia. Un día no les das entradas o no le tirás unos pesos: se enojan y sálvese quien pueda. Me parece que al que mira fútbol se lo puede dividir en tres perfiles: está el simpatizante, que es el que mira el partido para disfrutarlo y que el resultado no le cambia la vida. Está el hincha, que es aquél que va a la cancha y que llora y sufre por su equipo si le va mal o está exultante si le va bien. Por último, está el barrabrava, que es un hombre pago por el club que sólo genera violencia en las canchas y que, me atrevería a decir, en la mayoría de los casos ni siquiera son hinchas de ése club al que “alientan”. La forma de erradicar la violencia sería que no existan las barras, pero en la sociedad que vivimos es imposible.

Nota por: 8 mentiroso
Editada por: 8 mentiroso

“Grondona en la AFA es equivalente a Fidel Castro en Cuba: lo mejor... y lo peor”

| jueves, agosto 21, 2008


Con su habitual profundidad y agudeza, el periodista, docente y sociólogo Walter Vargas nos honra a todos los integrantes de FYAM con una sustanciosa entrevista en la que habla de todo y de todos. En su haber, destaca su presente como integrante del equipo de Víctor Hugo Morales en radio Continental y columnista del diario Olé y dos perlas literarias de su autoría, “Fútbol delivery” y “Del diario íntimo de un chico rubio (y otras historias futboleras)", todo esto sumado a la vasta experiencia que otorgan 30 años en el medio.

- ¿Cómo fueron tus comienzos en el periodismo deportivo?

- A los 19 años me inicié en una revista de boxeo, Cuadrilátero. Toqué timbre, dije que quería ser periodista, me tomaron una breve prueba, y quedé. Viajaba todos los días desde Berisso. Un año después empecé a colaborar en la agencia de noticias Télam. Recuerdo perfectamente mi primer trabajo como cronista volante: tuve que pasar por teléfono las formaciones, los goles y las incidencias de un partido de Primera B, Almirante Brown y Argentino de Quilmes. Hablo de febrero de 1979.

- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?

- Sucedió, y ya. Tenía unos cinco años cuando mi hermana Lilián me enseñó a leer y escribir tomando como base la revista Goles. Un buen día le dije a mi mamá: “cuando sea grande voy a ser periodista de esta revista”. Tres lustros después estreché las distancias entre la fantasía y la realidad: me llamaron de la revista Goles.

- ¿Cómo es trabajar en Olé?

- Es cómodo y es grato, además de un honor. En sus comienzos fui redactor especial, después fui editor, y desde 1997, cuando Víctor Hugo me llamó para ir a Radio Continental, soy columnista. En general me siento respetado, escribo en un formato que se corresponde con mi estilo, y aunque no comparto todo lo que hace o dice Olé, insisto, para mí es un honor ser parte de semejante aventura profesional.

- ¿Qué opinás del nuevo fenómeno de los blogs: amenazan o colaboran con el mundo periodístico tradicional? ¿Visitás alguno asiduamente?

- Le doy la bienvenida a todo lo que implique ensanchar el mundo de las ideas, por modestas que sean esas ideas. Los blogs, pues, forman parte de ese mundo. ¿Si amenazan o colaboran? Las dos cosas, pero depende de qué blog hablemos y de que mundo periodístico tradicional hablemos. No visito ninguno en particular, lo hago rara vez, pero los tengo en cuenta. La gran pregunta, en todo caso, no es qué hacen los blogs conmigo sino qué hago yo con los blogs.

- ¿Qué opinás de la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?

- Hay en danza cifras de montos obscenos. Hay, también, una inquietante tendencia al lucro inmediato, contante y sonante. El mundo va para ese lado. El fútbol va para ese lado. El pibe con edad de novena quiere irse cuanto antes, pero antes que él quieren que se vaya su papá, su mamá, su hermano, sus primos, y sus amigos, y los amigos de sus amigos. No me gusta, me hace ruido, no lo fomento, pero esa bola de nieve es descomunal.

- ¿Por qué pensás que el mercado de pases del fútbol argentino se ha encarecido tanto?

- Por aquello de los montos obscenos. Hay una saturación de oferta y una saturación de demanda, lo que no hay es lógica, porque la lógica depende de factores múltiples y complejos, cuando no caprichosos. De última, el jugador vale lo que pueden y quieren pagarlo.

- ¿Qué jugador pensás que puede ser el que le dé el salto de calidad a la albiceleste desde la salida de Diego Armando Maradona?

- Messi, naturalmente. Pero, como enuncia la pregunta, “puede ser”. De momento no es más que una posibilidad.

- ¿Por qué la Selección no ha conseguido ningún título significativo en los últimos años?

- Porque le faltó de todo un poco y siempre lo decisivo. A veces determinación, a veces inspiración, a veces la mano del entrenador y, por lo general, lo que suelo llamar “jugadores Copa Davis”. Guerreros. Gente que con la albiceleste rinda un poco más. Hace rato que aun los mejores jugadores argentinos con la albiceleste suelen rendir un poco menos.

- ¿Qué opinión te merece la gestión Grondona al mando del fútbol argentino desde hace ya 29 años? ¿Debería haber una renovación?

- Salvando las consabidas distancias, Grondona en la AFA es equivalente a Fidel Castro en Cuba: lo mejor... y lo peor. Lo mejor, claro, lo hizo allá lejos y hace tiempo. Urge la renovación, pero algo hacen los clubes y algo hacen (o no hacen) los dirigentes que lo critican puertas afueras de la AFA, para que Grondona siga tan campante.

- ¿La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales o políticas? ¿Puede erradicarse definitivamente de las canchas del fútbol argentino?

- La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales y políticas, en el orden que se prefiera y en grado superlativo, pero añadiría un elemento no siempre contemplado: la llamada violencia en el fútbol no sería posible sin una monstruosa cadena de complicidades al interior de fútbol mismo. ¿Si podría erradicarse? Como poder, se podría, pero no me consta que haya una decisión genuina de acometer esa empresa. En una punta el Estado hace mutis por el foro, en la otra punta el hincha presuntamente bueno le pide autógrafos a Rafa Di Zeo, y en el medio se cuecen las habas de las buenas intenciones sin gravitación real, de la conveniencia y de la hipocresía, cuando no del Pilatos.


- ¿Qué opinás del nuevo rol fundamental que ocupa el mercado en el mundo del fútbol actualmente? ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del nuevo sistema?

- Hace veinte años hablábamos del mercado en el fútbol y hoy hablamos del fútbol (lo que queda del fútbol) en el mercado. Se trata, a la vista está, de un imponente triunfo del mercado y de una clamorosa derrota del fútbol. La segunda pregunta es retórica: está respondida con su sola formulación. Tampoco me gusta eso, por cierto, pero el fútbol y los futbolistas siguen gozando de una extraordinaria capacidad de hacer germinar la belleza en los peores pantanos.

- ¿Cómo ves al momento que pasa el periodismo deportivo argentino en la actualidad? ¿Hay cantidad o calidad?

- Estamos en plena crisis: mucha clave farandulesca, mucho tono fierita, mucha información sin contraste, sin interpretación y sin opinión sustanciosa, y encima poco apego por el buen castellano y mucha condescendencia con cualquier aullido de la moda. Pero, en efecto, hay de todo. En esa misma bolsa también constan los periodistas idóneos de verdad, los que pretenden ser cada día mejores, los que no se creen Brad Pitt porque les piden autógrafos y, en suma, los que no confunden éxito y fama con prestigio.

Nota por: 8mentiroso

Editada por: Román

Entrevista a: Hernán Castillo (Clarín)

| miércoles, agosto 13, 2008

“Lionel Messi es el jugador que puede hacer que Maradona tenga sinónimo”

Hernán Castillo, periodista del diario “Clarín” y de la tira deportiva más escuchada del país (“Un buen momento” con Mariano Closs, radio La Red), habla sin pelos en la lengua y en “Fútbol y algo más” tuvimos el placer de entrevistarlo. Entre otras yerbas, le puso pimienta a la ensalada china aconsejando a Basile a dejar a Riquelme afuera de la Selección y cuenta su experiencia bloggera.

- ¿Cómo ves a la Selección Argentina de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008?

- La Selección Argentina dependerá mucho de tener o no a Messi en Beijing. Sacando al jugador de Barcelona creo que es un equipo con nombres interesantes. El único rival parece ser Brasil porque en Europa el torneo de los Juegos no es para nada importante.

- ¿Qué jugador pensás que puede ser el que le dé el salto de calidad a la albiceleste desde la salida de Diego Armando Maradona?

- Lionel Messi es el jugador que puede hacer que Maradona tenga sinónimo. Es más que todos sus supuestos anteriores sucesores, Aimar, Riquelme, Tevez, Saviola, D'Alessandro -los periodistas elevamos a muchos de ellos, insólitamente, a una símil altura de Maradona, una irresponsabilidad-. El problema con Messi es que los argentinos, televisión, radio, diarios e Internet mediante, pensamos que Messi tiene 34 años, y tiene nada más que 21. Hay que esperarlo. Es diferente. Crack.

Cuando se le pregunta por la sequía de resultados del combinado argentino, Hernán no duda en erigir al rosarino del Barça como el estandarte de la esperanza copera…

- La gran chance que tiene Argentina ahora es la de hacer girar el equipo en torno a Messi. Que el de Barcelona no sea uno más, sino el dueño de todas las decisiones. Alfio Basile tiene una oportunidad única, pero para eso deberá cambiar. Y dejar afuera a Juan Román Riquelme, por ejemplo.

- ¿Qué opinás del nuevo fenómeno de los blogs: amenazan o colaboran con el mundo periodístico tradicional? ¿Visitás alguno asiduamente?

- Internet es un fenómeno gigante. Uno de esos inventos que debería ya ser citado como uno de los hechos que cambió el mundo. Los blogs me parecen fantásticos porque allí todo el mundo puede expresarse. En mi opinión, todo suma para la gente y por lo tanto no me parecen una amenaza sino todo lo contrario. Ayudan. Suelo llegar a ellos más por una búsqueda de Google sobre algún tema que por seguir a alguno en especial.

- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?

- Para mi periodista se nace, no se hace. Uno lo tiene de chico. Después puede mejorar, obviamente y necesariamente también, pero recuerdo que de chico yo siempre llevaba estadísticas o hasta escribía "comentarios" de partidos que jugaba con amigos o de los que veía por televisión

Hernán Castillo comenzó haciendo radio amateur mientras estudiaba en DeporTEA, para luego ser pasante en Crónica e inmediatamente en Clarín, donde está instalado desde 1998 en un trabajo que “demanda mucho tiempo”. Hoy, con tan sólo 35 años de edad y 10 en el periodismo de primera, la pone debajo de la suela, levanta la cabeza y analiza el panorama…

- Creo que no siempre uno da la dimensión de lo que puede repercutir lo que escribe. No son temas como la política, la medicina o la economía en el mundo, que son mucho más definitivos para la vida de cada uno, pero en esta sociedad tan mediáticamente deportiva y futbolera sobre todo, algunos artículos deportivos parecen ser más importantes que otros temas que realmente deberían ser más significativos.

- ¿Cómo ves al periodismo deportivo argentino en la actualidad? ¿Hay cantidad o calidad?

- Sobra cantidad, falta calidad. LA demanda de consumo es tal que se termina llenando horas. Y así es difícil.

- Luego del nuevo éxodo de jugadores que se produjo en este receso, ¿el fútbol argentino sigue teniendo la misma calidad que en épocas anteriores?

- Cada vez hay más atletas y menos futbolistas. Es un debate eterno, pero no tengo dudas de que en caso de que cualquier jugador de los noventas para atrás, se sumara al futbol actual pero entrenando como en aquellos días, no tocaría la pelota. A mí el fútbol argentino me parece muy bueno, parejo, impensado, poco lógico, con figuras que aparecen continuamente pero que se nos hacen familiares. ¿Quién sabía de Diego Buonanotte hasta antes del arranque de 2007? Hoy parece veterano...

- La gestión Grondona lleva 29 años, ¿debería haber una renovación?

- La gestión fue buena desde la posición que le dio a la AFA en el mundo. Hoy me parece que es necesario un cambio inmediato.

- ¿Por qué pensás que el mercado de pases del fútbol argentino se ha encarecido tanto?

- El mercado se encareció en el mundo entero. Hay jugadores con cláusulas para salir de sus equipos que superan los 150 millones de euros como Messi, Cristiano Ronaldo, Rooney y Kaká. Todo se encareció y Argentina no podía ser una isla.

- ¿Qué opinás de la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?

- Lo de la salida de los futbolistas por Patria Potestad es puramente lógico para una sociedad desesperada en conseguir la manera de "salvarse". El problema es que eso tampoco asegura una mejora en la calidad de vida. Es entendible, pero esas decisiones cambian la vida.

- ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del sistema?

- El dinero domina al mundo. Los futbolistas producen show. Los medios venden el show y nosotros lo consumimos. Por eso el mercado manda.

Nota por: 8mentiroso

Editada por: Román

Entrevista a: Marcelo Sottile

| miércoles, agosto 06, 2008

Marcelo Sottile, prosecretario del diario deportivo Olé, accedió a una entrevista con “Fútbol y algo más”. Un periodista de pura cepa que con tan sólo 34 años de edad se hizo fuerte en el medio gráfico. Lo tiroteamos a gusto y piacere y el “francotirador” despuntó el vicio…

- ¿Cómo ves a la Selección Argentina de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008?
- Bien, aunque los Juegos no sea el torneo que más me motive como hincha de la Selección. Compite, como siempre, con Brasil. Aunque la realidad se verá en el Mundial. Y para Sudáfrica 2010 hay que trabajar bastante todavía...

- ¿Qué jugador pensás que puede ser el que le dé el salto de calidad a la albiceleste desde la salida de Diego Armando Maradona?
- Salvando las distancias, Lionel Messi.

- ¿Por qué la Selección no ha conseguido ningún título significativo en los últimos años?
- Primero, aunque parezca obvio, porque no es fácil salir campeón del mundo. Y segundo porque a veces creemos que los únicos futbolistas que juegan bien son los nuestros. Tenemos una buena camada, pero les falta un plus. Y variantes para enfrentar a los europeos. Las Eliminatorias son una medida momentánea.

- Contanos tus comienzos…
- Ingresé a hacer una pasantía en la Sección Deportes de Clarín en el 94. Quedé seleccionado para trabajar en el verano del 95 y luego me contrataron. Luego, en el 96, me ofrecieron pasar al Diario Olé, que recién se estaba gestando. Así empecé.

- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?
- A los 15 años ya sabía que quería ser periodista deportivo. Me gustaba mucho el fútbol, leer y escuchar todo lo relacionado con el deporte. En el Mundial 90, por citar un ejemplo personal, miré los 50 partidos que se televisaron y escribía en una carpeta mis comentarios y mis puntajes. Luego los comparaba con los del diario Clarín. Ya soñaba con cubrir un Mundial y con tener una opinión escuchada o leída en el periodismo.

- ¿Como es trabajar para Olé?
- Es un orgullo y también una obligación. Nada de lo que escribimos, afortunadamente, pasa inadvertido. Eso requiere de ser serio, riguroso, y da la satisfacción de saber que lo que uno escribe tiene miles y miles de lectores.

- ¿Qué opinás del nuevo fenómeno de los blogs: amenazan o colaboran con el mundo periodístico tradicional? ¿Visitás alguno asiduamente?
- Me gustan los blogs, tiene que ver con el avance de la tecnología. Permite algunas cosas que el periodismo convencional no. Tiene menos obligaciones, y eso a veces los hace muy entretenidos. Miraba mucho el blog "partido al medio", dueño de una acidez temible.

- ¿Qué opinás de la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?
- El "artilugio legal", por lo menos a mí, me suena a trampa. Y eso no me gusta. Pero después hay que considerar cada caso en particular, ver también cómo lo trata el club, sus necesidades familiares, y recién ahí dar una opinión contundente.

- ¿Cómo ves al fútbol argentino actualmente, luego del nuevo éxodo de jugadores que se produjo en este receso? ¿Sigue teniendo la misma calidad que en épocas anteriores?
- En cuanto a calidad, el torneo tiene menos calidad. Pensar que en un rato nomás se fueron D'Alessandro y Placente en San Lorenzo; Cvitanich, el goleador del torneo, en Banfield; Acosta en Lanús; Denis en Independiente; Carrizo en River y sigue la lista... En la segunda parte del año, además, no hay grandes inversiones porque no hay Libertadores. La calidad es inferior, pero por suerte vuelve un Riquelme, un Verón, por ahora no venden a Palacio. Hay paridad, pero es obvio que los mejores están afuera. Messi ni siquiera jugó nunca acá; Agüero se fue a los 18 años al Atlético de Madrid...

- ¿Qué opinás del nuevo rol fundamental que ocupa el mercado en el mundo del fútbol actualmente? ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del nuevo sistema?
- Los futbolistas cada vez son más beneficiados económicamente por el sistema.

- En el periodismo deportivo argentino en la actualidad, ¿hay cantidad o calidad? - No soy quien para dar clases de periodismo, y que no suene tajante mi opinión, pero el periodismo deportivo pasa por un mal momento. Las relaciones con los futbolistas mezclan todo, confunden, ensucian. Hay más cantidad que calidad. Pero lo que asusta son las reglas del propio mercado del periodismo deportivo, qué cosas resultan redituables...

- ¿Qué opinión te merece la gestión Grondona al mando del fútbol argentino desde hace ya 29 años? ¿Debería haber una renovación?
- Una gestión de tanto tiempo tiene de todo. En todos los lugares son bienvenidas las renovaciones.

- ¿La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales o políticas? ¿Puede erradicarse definitivamente de las canchas del fútbol argentino?

- Responde a cuestiones sociales, culturales y políticas. Cambio la o por la y. Ojalá algún día pueda erradicarse definitivamente. Parece difícil por el momento.


“Cada vez más, los 90 minutos de juego son una anécdota”

| jueves, julio 31, 2008


En el relanzamiento de “Fútbol y algo más” tuvimos el honor de entrevistar a Daniel Arcucci, co-columnista de “90 minutos fútbol” y secretario de redacción de la revista deportiva del prestigioso diario “La Nación”. Miembro de una nueva raza, su concepción del periodismo va más allá del dato y busca el equilibrio entre informar y entretener sin perder el objetivo. Magíster dixit…

- ¿Cómo es trabajar para uno de los diarios más importantes del país (La Nación)?
- Es fantástico. La Nación da, sobre todas las cosas, una gran libertad para trabajar, sin ningún tipo de condicionamientos. Y eso es lo esencial: en los 11 años que llevo en el diario he aprovechado y he disfrutado de esa independencia, lo que nos ha permitido intentar hacer un buen periodismo. En más de una década hemos tratado de posicionar a La Nación Deportiva como un suplemento de referencia, como un diario dentro del diario. Y algunas cosas hemos logrado.

- Contános tus inicios en la profesión
- Empecé en el diario Tiempo Argentino, en abril de 1983. Estaba estudiando, en segundo año del Círculo de Periodistas Deportivos, cuando desde ese diario solicitaron colaboradores para cubrir el rugby. Por esos tiempos, yo estaba dudando en quedarme en Buenos Aires y seguir estudiando: tenía muchas ganas de volverme a mi pueblo, Puan, o por lo menos a estudiar más cerca de allí, en Bahia Blanca. Pero, unos días antes, un viejo periodista que daba clases, Villita, nos había dicho que los periodistas no debíamos resignar ninguna oportunidad de trabajar. Yo no sabía mucho de rugby pero, pensando en ese consejo, decidí aceptar. Y empecé.

- ¿Cómo te diste cuenta que querías ser periodista deportivo?
- Después de ver un partido de fútbol, tuve la certeza de que no me quería quedar con las sensaciones para mí solo. Que debía compartirlas, contarlas. Y eso es esencialmente hacer periodismo, para mí: contar, contar sensaciones, contar historias. Después, el periodismo se enriquece con todo lo demás: investigaciones, opiniones, análisis. Pero esencialmente es aquello. Fue, me acuerdo, un partido en La Bombonera, entre Boca e Instituto, a principios de los 80. No era ni soy hincha de Boca, iba a ver partidos cada vez que viajaba desde mi pueblo, cualquier partido, pero evidentemente en aquel pasaron cosas que sentí que valía la pena contar. Y me decidí. Dos años después me vine a Buenos Aires a estudiar periodismo.

- ¿Cómo ves al momento que pasa el periodismo deportivo argentino en la actualidad? ¿Hay cantidad o calidad?
- La cantidad hace que se diluya la calidad, que en muchos casos ha mejorado respecto de generaciones anteriores. Que estén dispuestos a dilapidar su formación, prestándose a payasadas, es un cosa; pero hay universidades y escuelas que forman más y mejor, además de tecnologías -y manejo de ella- que ofrecen más posibilidades. Quizás el problema sea que hablamos demasiado. De fútbol, por ejemplo. Con tanto tiempo al aire, con tanto papel a disposición, es casi imposible no decir una tontería, una obviedad, una incoherencia

Sin poder eludir las preguntas de rigor, le consultamos sobre el fenómeno de los Blogs y como siente que influyen en el periodismo profesional…

Los visito asiduamente. Lo primero que hago en la computadora de mi casa o en la computadora del diario, apenas llego, es abrir mi mail, abrir los sitios de los diarios principales y abrir mi Blogsline, donde tengo agendados unos 30 blogs. Durante el día los consulto asiduamente. Soy de los que piensan que los blogs no son una amenaza para el periodismo tradicional. Y no soy de los que piensan que los blogs son una boludez. Con esto quiero decir que no sólo la convivencia es posible, sino el crecimiento, el enriquecimiento. Por decirlo en términos de estos tiempos: esto es viral. Creo que hay cosas que se publican en los blogs que jamás podrían publicarse en un medio tradicional, pero no por miedo o por condicionamientos, sino por responsabilidad, por temática, por interés, por concepto. También hay cosas que se publican en los medios tradicionales que jamás se publicarían en un blog, pero más que nada por formato, por extensión o por cosas no tan trascendentes. Como he dicho muchas veces, los blogs -y sus respectivos comentarios- comprometen a una evolución necesaria a los medios tradicionales, en busca de diferenciación y de excelencia, pero también asustan -a veces- por su falta de rigor y su soberbia.

- ¿Cómo ves la salida prematura de jóvenes jugadores que, aún sin experiencia en sus clubes, usan artilugios legales para pegar el salto al exterior?
- Es un cambio lamentablemente inevitable, una nueva exigencia que se le pone a un fútbol como el argentino, cada vez más acosado. No es lo peor: dentro de unos años, nos acostumbraremos a ver en grandes clubes europeos a argentinos que se han ido de aquí chicos y desconocidos. Es la nueva operatoria para captar talentos, a menos costo y sin riesgo de nacionalidad.

- ¿Por qué el mercado de pases del fútbol argentino se ha encarecido tanto?
- Como en todo, sigue a la cola del mundo. Proporcionalmente, se ha encarecido tanto como los grandes mercados. De sólo pensar que Burruchaga, campeón de América con Independiente, en pleno apogeo, fue vendido a Europa en US$ 530.000.- o que el mejor contrato que Maradona firmó en su vida hoy lo firma cualquier jugador de un equipo con pretensiones de Europa, da la pauta de como ha cambiado todo. En este aspecto, todos los clubes argentinos tendrían que tomar como modelo a Boca, que se hace fuerte en la cotización de sus jugadores.

- ¿Qué opinás del nuevo rol fundamental que ocupa el mercado en el mundo del fútbol actualmente? ¿Han pasado los futbolistas a ser meros productos del nuevo sistema?
- Se parecen bastante. Cada vez más, los 90 minutos de juego son una anécdota. Se moviliza más antes y después que durante. Ya lo dijo el director del diario As, de Madrid: se venden más diarios en el período de compra / venta de jugadores que durante el torneo. El caso Messi reúne parte de todas esas cuestiones: es un futbolista vital para un equipo poderoso, pero además es una constante cara del marketing. Creo, también, y eso es para peor, que con la cantidad y la calidad también ha crecido la corrupción, más o menos encubierta, más o menos conciente.

Arcucci cubrió 6 mundiales y 5 eliminatorias entre otros eventos internacionales de primer nivel, publicó 9 libros, colaboró en diarios y revistas de Francia, Brasil, Colombia, Italia, España sólo para mencionar algunos de los pergaminos de este prolífero periodista. También es hombre de valía en la renovación de la revista deportiva de “La Nación”…

- ¿Qué opinión te merece la gestión Grondona al mando del fútbol argentino desde hace ya 29 años? ¿Debería haber una renovación?
- La permanencia no es sinónimo de coherencia ni de efectividad. Que haya estado tanto tiempo, habla tan mal de él como de quienes no supieron oponérsele. Como en tantas otras actividades del país, las cosas buenas que haya hecho quedan opacadas por las que ha hecho mal, por el clientelismo, por una AFA rica con clubes pobres, por contratos incomprensibles. En muchos aspectos, la AFA parece detenida en el tiempo. Pero no veo tan claro quien pueda renovarla.

- ¿Cómo ves a la Selección Argentina de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008?
- Bien, pero con la cautela que siempre supone la historia reciente: todos nos vamos cansando un poco de planteles llenos de grandes nombres que nunca llegan a ser un gran equipo.

- ¿Qué jugador pensás que puede ser el que le dé el salto de calidad a la albiceleste desde la salida de Diego Armando Maradona?
- Tenía muchas esperanzas en Messi. Quiero tenerlas todavía. Me encantaría escucharlo.

- ¿Por qué la Selección no ha conseguido ningún título significativo en los últimos años?
- El síndrome post maradoniano ha sido traumático, como lo fue para Brasil el post Pelé. Se cumplen 24 años del último título en 2010, igual que desde México 70 hasta EE.UU. 94. Ojalá pase lo mismo. Por lo demás, creo que en cada ciclo se ha buscado oponerse al otro: a Bilardo, se le buscó oponer la contracara de Basile; a las libertades de Basile, se le opuso la rigidez de Passarella; a la rigidez de Passarella, se le opuso el paternalismo de Pekerman, que llegó con Bielsa; al cientificismo de Bielsa, volvió a oponérsele las libertades de Basile... Un poco esquizofrénico, todo. Confío en la nueva generación de conductores, que ha tomado un poco de todos y tienen estilo propio: los Simeone, los Cagna, los Mohamed.

- ¿La violencia en el fútbol responde a cuestiones sociales, culturales o políticas? ¿Puede erradicarse definitivamente de las canchas del fútbol argentino?
- Detesto a la gente del fútbol que se excusa de la violencia en las canchas diciendo que es social. Lo que las une, en todo caso, son dos cosas: la connivencia y la falta de aplicación de las leyes. El día que los dirigentes no usen a los barras y que las leyes se apliquen, la violencia mermará, se apaciguará, se irá apagando. No me animo a decir que nada será erradicado definitivamente. Y mucho menos en la Argentina.

Totono y su infancia cafetera

| viernes, septiembre 07, 2007


Hoy salió publicada en el diario Olé una nota muy interesante con Freddy "Totono" Grisales y su infancia, allá en las tierras colombianas. Entre las cosas más jugosas que dejó la entrevista, se destacan pequeños detalles, como la vez que, jugando para el club de barrio, vieron jugar a su hermana, Luzaidé, y la integraron al equipo, desplazándolo de su posición de volante por derecha, a jugar por izquierda. O sea: le sacó el puesto (?). También habló de su dura infancia y de los problemas que existen en Colombia por el manejo de la droga.

"Bueno, yo era justamente uno de los que siempre estaba en la esquina, me juntaba con gente que vendía droga. Eramos muchos en el barrio, y de a poco fuimos quedando menos. A mí, el fútbol me salvó la vida."

"Mi junta, mi junta... Me ha pasado, ponle, de estar reunido con mis amigos, tomando algo, y que aparecieran algunas personas en un auto, se bajaran y empezaran a disparar. Yo podría estar muerto, hombre. Aquella vez éramos 12, todavía lo recuerdo: mataron a cuatro. Desde entonces ya busqué salir de esa celda (sic). Lo digo en serio: yo podría estar muerto."

"—Drogas no, yo no, quizá marihuana, marihuana sí he probado. El problema era que había gente que quería apoderarse del barrio para vender droga, y nosotros no queríamos que nadie se metiera. Aquella vez, la de los disparos, le tiraban a todo lo que se movía. Y así era nuestra vida. Ni siquiera podías mirar a una chica, porque quizás era de los más adinerados del barrio, y seguro terminabas con una bala en un pie."

Y para rematar, en el final "Totono" inconscientemente le responde a todos aquellos que, en San Lorenzo y en Colón, osaron de calificarlo como "pecho frío":

"—Con todo lo que viviste debés cagarte de risa cuando se habla de presión en el fútbol. Y perdona la expresión.
—Pero también es complicado, ¿eh? Yo tenía un sueño, que era ser profesional, y lo cumplí. Ahora sólo me queda disfrutar."