viernes, mayo 23, 2008
El futuro del CASLA
miércoles, mayo 21, 2008
Champions League: La Gran Final
domingo, mayo 11, 2008
La injusticia hecha carne
viernes, mayo 09, 2008
¿Passarella reloaded?
martes, mayo 06, 2008
Apostillas del superclásico.
Y las críticas le llovieron al Cholo. Regueros de tinta para hablar de cambios y planteos. Tan poco dejó el superclásico y tan grande es el espacio que los medios le brindan. Entre otras cosas, un diario es el conglomerado de noticias del día anterior pero también un espacio que debe ser llenado y no puede achicarse si hay menos noticias. Y pareciera que en directas proporciones decrece el nivel futbolístico de nuestro medio en simultáneo al crecimiento de las coberturas periodísticas que, de esta manera, terminan ensayando sobre dimes, detalles y diretes. Porque Boca y River, en medio de los días que definen el semestre, los sabrosos premios por copas y la estabilidad de los entrenadores tuvieron que encontrarse cara a cara.
Y, como era de suponer, salieron a no regalar nada, a no perder, incluso a no desentonar. Así salió un partido olvidable que ni dejó fotos para el análisis, con mucho público, con dos símbolos devaluados (Riquelme y Ortega), con muchos chicos y jugadores en dudoso estado físico, tal el calendario de exigencias.
Dadas las cosas, el periodismo de los lunes le cayó sin piedad a Diego Simeone analizando certeramente con los resultados puestos y los afiches ya impresos.
Incluso en nuestra crónica del partido dijimos que Ríver se equivocó. Porque era un partido para el overol que se puso Boca y no para el elegante sport que eligió Ríver. Aquí, Buonanotte, Alexis Sánchez y Ariel Ortega: lo mejor que tiene Ríver, un chico de 17 años que mide 1.60, el chileno que se enreda con la pelota y el burrito entre copa y copa. No nos engañemos: esto es Ríver. Sin embargo el Cholo apostó y sólo puede decirse que acertó o no acertó después de tirada la pelota, el lunes. Pero puede discutirse si la apuesta tenía o no buenas probabilidades de éxito. Porque se sabía que Boca saldría con la lija y el overol a pelear en una Bombonera repleta que sólo tuvo 2700 localidades visitantes. Y entonces Simeone, acaso pensando que jugar un partido áspero de visitante era demasiado peso, eligió el tiki taka y jugó con los recursos disponibles. Ganó Boca. Embocó un centro al minuto 14 y cerró el arco. Pero el proyecto de Simeone fue jugar antes que luchar, embocar y poner nervioso al rival, apostó a que salieran las primeras jugadas, a que los pibes se agrandaran, a que Boca pegara y así manejar la temperatura de un partido que hasta empatado venía bien.
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lunes, abril 21, 2008
Champions League: para alquilar balcones
Una vez más los creadores del fútbol tendrán, indeclinablemente, un representante en la final del torneo, ya que tres de los cuatro semifinalistas son ingleses. Esto se dará por cuarta temporada consecutiva, debido a que anteriormente el Liverpool en dos oportunidades y el Arsenal en una habían conseguido alcanzar la instancia definitoria, logrando solo un éxito en ella en le temporada 2004/2005 gracias a la histórica victoria de los de Anfield tras ir perdiendo 0-3 y pudiendo vencer en los tiros desde el punto penal.
En cuanto a los enfrentamientos, los datos estadísticos reflejan y posicionan al Liverpool como claro candidato a llevarse la clasificación ante el Chelsea, ya que se han visto las caras en dos de las últimas tres semifinales del torneo. El resultado es contundente: los reds se impusieron en ambas oportunidades (en 2005 por la mínima diferencia luego de un empate en cero y en la pasada temporada gracias a la definición por penales). Si bien el marcador fue ajustado en las dos ocasiones, el conjunto dirigido por el español Rafael Benítez cuenta con una envidiable historia copera y parece haber conseguido ya una gran mística que lo lleva siempre a instancias decisivas de Copa, aun cuando su marcha en el campeonato local no es la mejor. Además, mantiene en sus filas a varios de los jugadores que estuvieron en pasadas definiciones y que tienen la experiencia necesaria para jugar este tipo de encuentros: Reina, Carragher, Xabi Alonso, Gerrard, etc; sumados al fenomenal presente de sus temibles y numerosos delanteros (Torres, Babel, Kuyt, Crouch).
Por su parte, el Chelsea busca su primer éxito en el torneo mientras sigue derrochando millones de euros en contratación de figuras que no terminan de consolidar la conformación de un equipo, ya que el recambio constante no lo permite. Los blues esperan con ansias de revancha este partido e intentarán desquitarse del que es, hasta hoy, el karma que los atormenta: Liverpool.
Del otro lado, Manchester United y Barcelona prometen un duelo inolvidable que tendrá en el equipo español al único conjunto no británico en la definición. Los de Rijkaard no vienen para nada bien y llegaron a semifinales a duras penas eliminando con lo justo y necesario al débil Schalke, pero contaran con el retorno del que es hoy su jugador más importante: Lionel Messi. En frente, el afilado y temible Manchester United, candidato a pasar de ronda gracias a la solidez y contundencia expresada en el verde césped en lo que va del año. La figura de Cristiano Ronaldo no es para obviar: el portugués es una máquina de hacer y crear goles y es la máxima preocupación de los catalanes, quienes intentarán pararlo utilizando marcaje personal.
La última vez que se enfrentaron fue hace nueve años y los recuerdos son los mejores para los de Alex Ferguson, quienes luego se coronaron con la obtención del trofeo en una de las definiciones más emotivas de la historia, derrotando al Bayern Munich en la final. Sin embargo, el Barcelona nunca cayó ante los Diablos Rojos en el Camp Nou.
Las expectativas están puestas en esta apasionante definición que verá a la orejona una vez más en lo alto envuelta en humo y papeles de colores, siendo parte del festejo de uno de estos cuatro poderosos que ansían por tenerla en sus manos.
miércoles, abril 09, 2008
Los borrachos del terror
El caso puntual de River Plate es completamente inverso: el equipo dirigido técnicamente por Diego Simeone lleva un andar envidiable en el torneo Clausura y está a un paso de conseguir la clasificación en la Copa Libertadores, pero hace ya un tiempo considerable, viene sufriendo lo acontecido fuera del verde césped, con la disputa entre las diversas facciones de la barra brava para alcanzar el completo liderazgo de la misma.
“Los Borrachos del Tablón” empezaron a aparecer en primeros planos alla por el 2002, cuando llevaron a suspender un Superclásico en Mar del Plata a fuerza de violencia extrema. Pero hubo un hecho que hizo que tomaran mayor trascendencia y fue al año siguiente, cuando se cobraron las vidas de dos hinchas de Newell’s Old Boys en un choque cercano a la ciudad de Lima, en la provincia de Buenos Aires. Ese mismo año protagonizaron otros enfrentamientos frente a otras hinchadas y desaparecieron momentáneamente debido a la intervención –luego nula- de la justicia.
Reaparecieron en el 2005 frente a San Pablo en Brasil, y se coronaron frente a Libertad en Paraguay, teniendo a la policia local en ambos casos contra las cuerdas. Era la barrabrava mejor organizada y más peligrosa del pais, pero los problemas con el reparto de entradas y dinero hizo que la separación comience a coquetear y que los cabecillas tomen su rumbo: por un lado Adrián Rousseau y Gonzalo Acro, por el otro los hermanos Alan y William Schlenker. La denominada “batalla de los quinchos” fue el puntapié inicial para una odisea que parece no tener fin. Ahí fue cuando salieron a la luz las relaciones entre barrabravas y dirigentes, ya que los primeros eran empleados del club y tenían un sueldo fijo muchísimo mayor al declarado por el presidente José María Aguilar.
Luego, la muerte de Gonzalo Acro, un caso aún no esclarecido, y el “re-bautizamiento” de la barra como La banda de Gonzalo. Otra vez parecían calmarse las aguas, pero la aparición de la denominada “Barra del Oeste” hizo que el clima de tensión aumente y se profundice.
En el partido frente a Arsenal se vivió una nueva gresca, un nuevo capítulo de esta interminable batalla que parece no tener un fin si no se toman las medidas justas y necesarias.
Los del oeste, que hacía varios encuentros que no iban, llegaron temprano a la cancha de Vélez, donde RIver se mediría con Arsenal. Se ubicaron en el centro de la popular, indicando las claras intenciones de adueñarse del liderazgo, pero la vieja barra liderada por Rousseau, se enteró de lo acontecido, se preparó e irrumpió ingresando por otro acceso provocando una batahola infernal que dejó como saldo varios heridos y detenidos. Uno de ellos fue Amadeo Bellino, de la barra del Oeste, quién terminó con varias costillas rotas, pómulos fracturados y el tabique destrozado. ¿La policia? Un espectador de lujo.
Luego, Amadeo declaró haber conseguido la entrada el día del partido en cancha de Vélez cuando estas eran anticipadas y negó haber reconocido a sus agresores, ¿por qué tanto encubrimiento?
También, dentro de la pelea se encontró al hermano del dirigente Hugo Slipak, que aseguró no tener conocimiento de este suceso. Pero la gente dijo basta. Los hinchas de River, los verdaderos hinchas de River, repudiaron por primera vez la actitud de los violentos. Silbidos y cánticos alusivos hicieron saber su posición ante esta gente. Ahora solo falta que los responsables de controlar esta barbarie interminable actúen, para no tener que lamentar mas víctimas ni hechos de violencia que manchan cada vez más a la inocente pelota.









